“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

domingo, 29 de mayo de 2016

Primum non nocere

Ante todo, no hagas daño
Henry Marsh
Salamandra 2016

La neurocirugía deja poco espacio para la vanidad.
            Hace unos años tuve una compañera de trabajo casada con un aprendiz de neurocirujano que, sin embargo, ya entonces, era la imagen viva del estereotipo que muchos tenemos de su profesión: el tipo se creía, y se comportaba, como un dios. Como un futbolista de cuyo nombre no me dejan olvidarme… Ad rem, detesto los estereotipos pero creo que fue precisamente el recuerdo del marido de mi compañera lo que me impedía acercarme al libro que hoy traigo. Hasta que vi en la BBC un reportaje-conversación entre Henry Marsh y Karl Ove Knausgaard.
Puedo atreverme a ser un poco menos distante. Además, con la edad avanzada ya no puedo negar que estoy hecho de la misma carne y sangre que mis pacientes y que soy igualmente vulnerable.
            Henry Marsh, el autor del libro, es un reconocido neurocirujano. A sus más de 60 años y a punto de jubilarse escribió Ante todo no hagas daño para recopilar sus experiencias profesionales. La materia prima para las memorias de Marsh ha sido la vida misma. En su libro entrelaza las historias de sus pacientes y los médicos con los que trabajó, sus grandes éxitos en la lucha por cada vida y los fracasos que más los marcaron. Reflexiona también acerca de los avances de la medicina y sus límites. Describe las emociones que lo acompañan en cada caso, observa las actitudes que adoptan sus pacientes y los familiares de éstos ante la enfermedad, medita sobre el sentido de la vida y de su profesión. Presenta numerosos dilemas morales a los que se enfrenta cada cirujano, nos habla de sus relaciones con los pacientes, de la enfermedad de su hijo o de la muerte de su madre. Y lo hace con una humildad que viene con la experiencia, tanto profesional como vital.
            Para Marsh el juramento hipocrático – non nocere- roza los bordes de la ironía. Cada neurocirugía es potencialmente peligrosa, el médico nunca sabe a ciencia cierta qué se encontrará dentro de la cabeza de su paciente. Además, la más mínima imprecisión puede acabar en una tragedia. ¿Cómo es ser neurocirujano? ¿Qué se siente cortando el cerebro, la fuente de los pensamientos, las emociones y la inteligencia? ¿Cómo vivir después de dejar paralizado a un paciente?
            Sería un craso error pensar que se trata de un libro triste y melancólico. Henry Marsh da varias muestras de su gran sentido de humor, muy británico además, sobre todo cuando critica los absurdos de la burocracia. Resulta que tiene por encima toda una legión de gerentes sin la noción más mínima de la medicina y cuyo papel consiste en controlar el gasto. Es difícil no reírse, aunque sea una risa muy amarga, cuando sus pacientes acaban en alas equivocadas del hospital porque simplemente faltan camas, o cuando los únicos informes médicos a los que puede acceder en el flamante sistema informático son los de las deposiciones.
            Estamos ante un relato muy íntimo, sincero, emocional y emocionante. Un libro que nos permite, creo, ver la profesión de médico desde otra perspectiva. Una lectura fascinante.
Nos reímos juntos durante mucho tiempo. Cuando nos habíamos encontrado por primera vez, sus ojos estaban apagados por los fármacos que eliminan el dolor y, si trataba de hablar, su cara se contraía por un dolor agonizante.
Pensé en lo hermosa y radiante que estaba ahora. Ella se levantó para irse y se fue a la puerta pero luego volvió y me dio un beso.
“Espero no volver a verte nunca”, dijo.
“Lo comprendo perfectamente”, respondí.










22 comentarios:

  1. No lo conocía pero esta vez no me llama demasiado
    Besos

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    1. Creo que es un libro que podría gustar a todo el mundo, de verdad.
      besos

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  2. Me ha gustado mucho tu reseña y lo que cuentas de este libro. Me ha recordado uno que leí hace años, "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" de Oliver Sacks, un neurólogo, inglés también. El libro trata de las alteraciones del hemisferio derecho del cerebro y lo recuerdo como muy interesante y también divertido por el sentido del humos con que está narrado.
    Un abrazo.

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    1. Lo tengo, aunque sin leer. Gracias por recordármelo. Me parece un tema fascinante.
      besos

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  3. La neurociencia es un tema con el que disfruto mucho y ponernos en la situación del neurocirujano me gusta. Me lo llevo sin dudarlo.

    Entiendo lo de que a veces se les sube a la cabeza...esa lucha tenemos los psicólogos con los psiquiatras ;)

    Besitos

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    1. A mí no me sorprende que se sientan así si de verdad cualquier mal movimiento puede convertir a un paciente en vegetal. Pero pasa y entonces deberían bajarse del pedestal, creo. Todos somos humanos, al fin y al cabo.
      besos

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  4. Hola Agnieszka. He visto este libro en las librerías y ni siquiera me he acercado a él. Yo también soy médico -cardiólogo- y tengo respecto de los neurocirujanos un prejuicio parecido al tuyo. Y como encima ahora tenemos esa ola -es una moda, pasará- de que todo es neuro-nosecuánto, todo ha de encontrar su justificación en alguna sinapsis, todo se puede explicar en términos de un disbalance entre el neuro-receptor tal con el neuro-transmisor cual... Otra secuela del positivismo lógico en que vivimos, y de sus consecuencias materialistas. Nefastas para todo, pero doblemente nefastas si llegan a la medicina porque la industria farmacéutica está detrás de esta ola, tan "científica". Porque si todo el malestar psíquico del hombre (su angustia, sus miedos, etc.) es una cuestión química, la solución obvia, "objetiva" y "racional", es también química.
    Yo no estoy en contra de los psicofármacos, estoy en contra de su abuso. De su generalización, y de la comprensión de la vida (y de las crisis de la vida) bajo la lente (sesgada, e interesada) de los neurobiólogos.

    Así que agradezco tu reseña. Más, si como dices, tiene un tono de humor inglés.
    Muchas gracias, Agnieszka leerte siempre es un placer.

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    1. ¡Cuánta razón tienes! La presión de las farmacéuticas es brutal. Basta con ver la discusión que hay acerca de los niveles "normales" de colesterol. Todo para que la gente compre medicinas que bajen su nivel de colesterol.
      Creo que Marsh cambiaría tu opinión sobre los neurocirujanos, aunque he leído algunos comentarios de médicos que afirman que es imposible trabajar con él. Parece muy exigente con sus colaboradores, a veces directamente brutal y mal educado. Al mismo tiempo se muestra muy empático con los pacientes. Me imagino que, como médico, disfrutarías mucho de la lectura.
      un abrazo

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  5. Esta vez no creo que me anime, que no es lo que suelo leer.
    Besotes!!!

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  6. Paso mucho del tema y desde que hay tanta serie de médico chachiguay en la TV creo que la cosa ha empeorado. No me cabe ninguna duda de que hay excelentes personas en esa profesión como en todas o casi todas (se me ocurre alguna que...), pero no me llama leer sobre el tema.
    Besos

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  7. A pesar de esa parte de crítica y de que esos dilemas que mencionas seguramente serán muy interesantes, más si son llevados con ese toque de humor, no me llama demasiado ahora que estoy tan liáda, pero gracias por tus impresiones.
    Un beso

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  8. Pues creo que puede ser una lectura interesante y alejada de mi zona de confort. Gracias por la recomendación.
    Besos

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  9. Me ha tocado varias veces ser paciente y cada vez pienso más que la asignatura pendiente de los médicos y cirujanos es darse cuenta de que los pacientes somos personas. Entiendo que no pueden ni deben involucrarse emosionalmente y que además, mucha culpa de esa despersonalización que sufrimos los pacientes es de la administración y la burocracia. También hay mucho de ese endiosamiento que comentas al principio de tu reseña, a muchos no les vendría mal un baño de humildad.
    Sería interesante para mí leer este libro y no solo por ver las cosas desde su punto de vista. Los temas científico y médicos siempre me han interesado, aunque tal vez por mis vivencias, cada vez menos. Me gustan los libros que rescatan una parte de mí que creo perdida y que en cierto modo me la devuelvan.
    Gracias por la recomendación.
    Besos

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  10. Conocí este libro porque hablaban de su autor en el telenoticias cuando lo publicó en castellano. Me pareció curioso pero pensé algo relacionado con lo que comentas al principio de la entrada: ¿qué podía importarme a mí la vida de un cirujano? Lo mismo que la de un futbolista famoso. Eso pensé. Pero ahora leo tu reseña y entiendo que este libro va de la vida misma, me gustan las reflexiones morales y sobre todo si está escrito con tanta humanidad. Has hecho que considere esta lectura de otra forma. Bss

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  11. creo que este libro es para mí sin duda!!! mil gracias por enseñarlo
    besitos

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  12. Lo he leído y además lo he ido comentando durante su lectura. Quizás por eso me ha durado más, pero era un tema que me parecía francamente interesante. Me ha gustado principalmente el tono que destila toda la obra.
    Besos

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  13. No conocía este libro pero desde luego, es para mi un descubrimiento. Siempre me ha fascinado el mundo de la medicina en general y de la cirugía en particular, de niña decía que sería doctora (luego me tiraron más las letras, no valía para las ciencias y no me entraban ni a martillazos). Pero conservo la atracción por ese mundo, puedo quedarme horas embobada oyendo hablara a alguien que conozca el tema. Así que estoy segura de que me encantaría este libro, incluso con ese toque de humor particular.
    Besos.

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  14. Me parece una propuesta muy atractiva, siempre me interesa el mundo de la ciencia, de la divulgación, y la medicina me suscita mucha curiosidad, así que llevado todo esto al terreno literario me parece excelente. Tomo nota.
    Abrazo!

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  15. La verdad si fuera por el título, lo descartaría de inmediato, pero tu reseña me ha vuelto a tener en cuenta que a veces los títulos menos atrayentes pueden contener historias y pensamientos interesantes. ESo que has puesto en negrita de una lectura fascinante, proviniendo de ti me estimula a tener esta lectura en cuenta. No sé si la buscaré, pero si me la encuentro no la descartaré por algo tan vanal como un título que me evoca la superioridad del médico delante del paciente asustado.
    Un besote.

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  16. Es un tema el de la enfermedad que soslayo siempre, temo menos la muerte que la enfermedad, así que este libro entra en ese tema que me da tanto respeto. Que lo trate con cierto sentido del humor le da un plus que me interesa, así que no descarto leerlo. El diálogo final viene al hilo de lo que estoy comentando.

    Un abrazo!!

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  17. Puede que sea de interés, pero aún tengo el de Oliver Sacks esperando. Comenzaré con ése primero. Gracias por la reseña.
    Besos.

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