“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

miércoles, 13 de abril de 2016

El origen del sufrimiento


Nada se opone a la noche

Delphine de Vigan

Anagrama 2012



Lucile Poirier, la madre de la autora del libro, se suicidó a la edad de 61 años. No se sentía con fuerzas para seguir luchando ni contra el mundo, ni contra sí misma. Delphine de Vigan decidió escribir Nada se opone a la noche como una especie de homenaje a su progenitora, pero también para ajustar las cuentas con el pasado, tan necesario para poder seguir adelante.

No puedo ni imaginarme lo que debió de sentir Delphine entrando en la casa de su madre, sabiendo que algo había pasado, y encontrándola en su cama, sin vida. ¿Puede haber algo peor? Parece que no. Sin embargo, después de la lectura de este libro, creo que sí. Sé que sí.

Escribo este libro porque hoy tengo fuerzas para detenerme sobre lo que me atraviesa y a veces me invade, porque quiero saber lo que transmito, porque quiero dejar de tener miedo de que nos pase algo como si viviésemos bajo una maldición, poder aprovechar mi suerte, mi energía, mi alegría, sin pensar que algo terrible nos va a destrozar y que el dolor, siempre, nos esperará entre las sombras.

         Lucile, la tercera de los 9 hijos de Georges y Liane Poirier, nació en 1946. Durante toda su vida adulta padeció problemas psíquicos- era maníaco-depresiva- que convirtieron su existencia en un laberinto sin salida. Delphine de Vigan dudó si escribir sobre su fascinante, efímera e increíblemente bella madre, tan marcada por la enfermedad. A ella el tema le parecía doloroso pero para algunos de los miembros de su familia era más bien vergonzoso, lleno de minas. No obstante, el resultado es magistral. Nada se opone a la noche mezcla la alegría y la tristeza, nos lleva al paraíso para luego bajar al infierno, desarma con su sinceridad y sencillez.

         La autora trata de averiguar las causas de la enfermedad bipolar de su madre. Estamos, por tanto, ante un estudio del caso, con un análisis minucioso de lo ocurrido durante la infancia y la juventud de Lucile, y las relaciones interfamiliares vistas a través de diferentes tragedias que afectaron a los Poirier. Podríamos decir que la historia de la familia de Georges y Liane está llena de experiencias traumáticas, empezando por la muerte de uno de los hijos en un accidente, un hijo tardío minusválido, numerosos problemas financieros, hasta varios (¡sic!) suicidios. A lo largo de la lectura me acompañó la sensación de que era demasiado. De hecho, la autora misma lo afirma:

Ignoro si esos dolores se suman o se multiplican, pero creo que, para una sola familia, empieza a ser mucho.

         El libro se compone de episodios cortos, a veces fragmentados, que, sin embargo, dibujan un retrato cabal y honesto de la vida a la sombra de la locura. La parte más interesante, en mi opinión, es la primera, donde Delphine habla de la infancia de su madre. La autora supo recrear las relaciones con los padres y los hermanos, presentarnos el mundo visto con los ojos de una niña, luego adolescente con un universo y emociones propios que no quería compartir con nadie. Lo que ocurrió más tarde ¿serían los desengaños de la vida adulta o los demonios del pasado al ataque?

         Nada se opone a la noche trata de las relaciones familiares difíciles, la herencia de la trauma y de cómo vivir sin saber qué pasó de verdad. Después de su lectura me quedé con una serie de preguntas: ¿Sabemos y podemos ser sinceros con los familiares más cercanos? ¿Puede la familia comprender nuestro sufrimiento si es su causante? ¿Cómo serían las relaciones familiares si las verdades de cada uno se pronunciaran en voz alta? ¿Somos capaces de hacer las preguntas pertinentes a sabiendas de que puedan producir una avalancha que se lleve todo por delante?

         Creo que pocos tienen el coraje de Delphine de Vigan de sacar a la luz los secretos familiares, hablar en voz alta de lo que nadie se ha atrevido ni siquiera a mencionar hasta ahora, regresar a asuntos que hacen ruborizar a los implicados. Presenta a los diferentes miembros de la familia de su madre como personajes poco loables y lo hace utilizando los recuerdos que compartieron con ella, sin temer que le den la espalda.

         Nada se opone a la noche no ha sido escrita para agradar, todo lo contrario. Es una lectura complicada por su carga emocional pero muy recomendable.







24 comentarios:

  1. ¡Buenas! Me encantan los libros de Anagrama, tienen algo que me hace enamorarme nada más leer las sinopsis. Este no lo conocía, pero creo que va a caer en la próxima visita a una librería. El dolor siempre es una buena excusa, o un buen incentivo, para leer, pero plasmarlo de una manera tan pura... Espero que me guste.

    Un besín y gracias por la reseña.

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  2. Tengo este libro que lo encontré de chiripa en una tienda de segunda mano por cinco euros y estaba nuevo. Lo que no tengo es el ánimo para enfrentarme a él, una historia tan dura y encima real hay que estar de buenas porque si no...Algún día caerá, seguro.
    Yo pienso que no, que no hay que contarlo todo, no es sano, puede hacer más mal que bien.
    Besos

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  3. Parece una lectura un poco dura no? No estoy ahora mismo para libros así,creo que para leer este libro hay que encontrar el momento propicio, pero tomo nota para más adelante porque la historia me parece interesante. Gracias
    Un beso

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  4. Una historia dura y emotiva.La reservo para más adelante,mi estado anímico ahora....
    Besos

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  5. Tenía fichado este libro, en una librería de lance que frecuento en Madrid, pero parece que no era el único que lo codiciaba... y se me adelantaron. Sí, la madre, Lucien, era bella, no hay más que fijarse en la portada del libro...Es la que aparece en la foto.
    Saludos!

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  6. Ufffff!!!! Que libro recomiendas hoy, duro como la vida misma. Yo me hago esas mismas preguntas que te haces tú, no creo que la familia pueda entender tu sufrimiento, casi diría que no lo debe ni conocer, si trasmitimos nuestro sufrimiento a los nuestros, les estaremos hablando de ellos mismos, de lo que fallan, y de lo imperfectos que somos nosotros mismos. Porque nosotros también fallamos. Me gustan estos libros donde los autores se desnudan emocionalmente. Crudeza en estado puro. Estoy leyendo "Las correcciones" de Jonathan Franzen, no es autobiográfico que sepa, pero habla igualmente de nuestras miserias. Esta muy bien, te lo recomiendo.

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  7. Parece duro, pero estos textos sinceros cuando están bien escritos sirven para descubrirnos cosas a nosotros mismos.
    En cuanto pueda lo leeré.
    Una estupenda reseña

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  8. Dijo la autora que en este libro estaba construyendo un ataud de papel para su madre. En todo caso a mi me pareció hermoso, ese respeto mostrado, esa sensación de estar ante una hija que va descubriendo a su madre a medida que la muestra... y desgarrador a la vez
    Besos

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  9. Creo que es una historia que requieren momento adecuado y aunque ahora mismo no puedo enfrentarme a ella me la anoto.

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  10. Lo tengo apuntado desde hace tiempo, es una autora que tengo muchas ganas de leer
    Besos

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  11. Yo también la voy a leer para el reto Serendipia. Me lo anoté desde que Noelia lo propuso y me atrae mucho, aunque dura creo que me gustará.
    Besos

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  12. Sin duda me lo llevo, me gusta el tema psicológico que trata y me parece muy interesante la perspectiva de su autora. Tiene que ser muy duro escribir algo así.

    Besitos

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  13. Una historia demasiado dura y ahora mismo no necesito este tipo de lectura. Gracias por tu opinión. Besos

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  14. Lo leí cuando se publicó en Francia y me convirtió en fiel lectora de Vigan. Me gusta cómo novela la historia de su propia vida y cómo nos hace partícipes del proceso de creación de un libro tan duro y que le afecta de lleno.

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  15. Por un lado me apetece leerlo, por otro lado lo veo demasiado duro...
    Quizás me lo apunte para otro momento
    Gracias por la reseña
    Besos

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  16. Hola: un bonito homenaje a su madre. No conocía este libro y tomo nota de tu recomendación. Acabo de descubrir tu blog y me gusta mucho la variedad de temas que tratas en relación con los libros. En este momento tengo un blog dedicado a los jóvenes y Educación que te invito a visitarlo: http://cativodixital.blogspot.com.es/ . Si quieres seguimos en contacto. Yo ya me hice seguidora de tu blog.

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  17. Que se acumulen suicidios en una familia no es demasiado, hay familias en las que ocurre eso, conozco una muy cercana.
    Parece una propuesta de esas que te toca muy adentro y que hay que leer con mesura.
    Las relaciones familiares siempre son un campo de minas, un equilibrio entre lo que se sabe y se dice.

    Un abrazo!!

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  18. Te haces muchas preguntas y cada vez estoy más segura de que los buenos libros plantean preguntas pero no ofrecen respuestas. Este libro trata varios temas que suelen estar presentes en muchas de las lecturas que elijo, la editorial anagrama me ofrece mucha confianza y tras leer tu reseña a ver quién se resiste. Queda apuntadísimo y en lugar alto de la lista, además.
    Besos

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  19. Lucile Poirier, la madre de la autora del libro, se suicidó a la edad de 61 años... Con esto ya me lo había llevado pero al leerte más ganas aún. A mí estas lecturas me encantan. Me lo llevo! Besos!

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  20. Hace tiempo que la veo por la estantería de la biblio, y he leído la sinopsis varias veces, pero como el tema es durillo, siempre me digo que ya llegará el momento. Ya veremos cuando llega...

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  21. Me llama ya desde el título. Creo que éste tengo que leerlo. Me daré una vuelta por la librería.
    Besotes.

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  22. Un amigo cercano me comentó que lo estaba leyendo y me advirtió que era bastante crudo. No obstante, lo fui a buscar y espera ahora un momento propicio.
    Gracias por tus líneas.
    Un beso.

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  23. Tengo muchas, muchas ganas de este libro. Soy consciente de que no es una lectura agradable, pero nadie ha dicho que todas las lecturas tengan que serlo y que, sin embargo, te dejen cierta carga "positiva" después del meneo...

    Un abrazo

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