“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

domingo, 24 de enero de 2016

De profundis clamavi ad te, Domine


El último Lapón

El Estrecho del Lobo

Olivier Truc

Destino 2013, 2015



Después de 40 jornadas de la noche polar, el Sol va a reaparecer por fin en Laponia. En una oscuridad casi absoluta y con las temperaturas que bajan hasta -40C, la vida sigue su curso en Kautokeino. Como siempre, la policía de renos intenta mantener orden y paz entre los ganaderos. Los renos, buscando liquen con el que se alimentan en invierno, cruzan las lindes; las manadas se mezclan y eso lleva a varios conflictos.

Klemet Nago y Nina Nansen están intentando resolver uno de esos conflictos cuando reciben la noticia del asesinato de uno de los ganaderos. Al hombre le cortaron las orejas, igual como se hace con los renos para poder identificarlos. Al mismo tiempo del museo local desaparece un tambor sami. Los dos casos resultan estar conectados y nada fáciles de resolver.

Los dos policías se mueven en la oscuridad, literalmente y hablando de manera figurativa, ya que les resulta muy difícil recabar los datos que necesitan. Klemet, quien conoce bien el entorno en el que se mueven, no se muestra sorprendido. No obstante, Nina, recién llegada desde el sur de Noruega, cree a veces encontrarse en un planeta diferente: las diferencias culturales con los samis le parecen infranqueables. El problema consiste en el mutismo de los autóctonos y deriva tanto de su manera de ser marcada por el aislamiento a causa del clima y la situación geográfica, como de la desconfianza que sienten hacia quienes abusaron de ellos y les persiguieron durante siglos. El racismo sigue vivo y los samis son más que conscientes de que, tras la fachada de la corrección política de las naciones supuestamente más civilizadas y desarrolladas de este planeta, se oculta una faceta que sorprendería mucho a sus admiradores. Por eso resulta tan difícil lograr su colaboración. Y, ya que la labor que desarrollan Klemet y Nina es ardua y lenta, este principal escollo en la investigación influye también en el ritmo pausado de la novela, muy distinto a lo que normalmente se puede encontrar en las policíacas.

El principal fuerte de la novela es sin duda su ambientación en una Laponia sumida en oscuridad y envuelta en el manto blanco de nieve, de vez en cuando teñido de colores por las auroras boreales. Un lugar fascinante, donde el pasado se mezcla con el presente gracias a las creencias antiguas y los cantos tradicionales yoikk.  Mientras la investigación progresa lentamente, el autor nos acerca la historia y las costumbres de los samis, así como los preceptos del laestadianismo (¿quién se acuerda de Aurora Boreal de Asa Larsson?) que la mayoría de ellos profesa. Podría parecer que la intriga criminal está quedando en el segundo plano, pero en realidad todos los caminos de El último lapón llevan hacia el descubrimiento del porqué de la muerte del viejo ganadero de renos. Y no puedo pasar por alto al personaje de Aslak, ganadero y pastor sami, uno de los amigos de infancia de Klemet. Es una de los figuras más inquietantes y trágicas con las que me he topado en mis lecturas, la personificación de la lucha contra el mal entendido progreso que, cuando aniquile a sus contrincantes, acabará devorando también a los que están hoy a su favor.

El estrecho del lobo, la segunda entrega de la saga, arranca a finales de abril cuando el día dura ya más de 19 horas y sigue sumando minutos de claridad. Para Nina es su primer día polar y no es una experiencia placentera. Ha empezado el periodo de la trashumancia anual de los renos. Varias manadas tienen que llegar a la isla de Kvaløya, donde se encuentran sus pastos tradicionales, cruzando a nado el Estrecho del Lobo. Pero hay un problema: precisamente allí está Hammerfest, la capital petrolífera del Mar del Barents, llamada también el Dubái noruego en construcción. El aire huele al dinero y las autoridades no quieren que ese agradable olorcito se vea estropeado por el hedor a  excrementos de reno. De esta manera el conflicto entre los intereses de los petroleros y los ganaderos está servido. Durante la travesía del estrecho uno de los ganaderos samis muere ahogado. Al principio todo indica  a un trágico accidente. Pero cuando unos días más tarde muere el alcalde de Hammerfest, las cosas se tuercen a más no poder…

El ritmo de El estrecho del lobo es mucho más ágil que en El último lapón, la trama tiene varios giros inesperados y mantiene el suspense. Al mismo tiempo, seguimos conociendo a los samis. El autor nos explica muy a fondo cómo los avances técnicos y el consumismo han cambiado su modo de vida dejando a varios en bancarrota y sumiéndolos en depresión. Sin embargo, la trama de la novela gira alrededor de la industria petrolífera y sus numerosas víctimas como, por ejemplo, los buzos imprescindibles a la hora de construir las plataformas petroleras en el mar.

            Conocer lugares hasta ahora desconocidos, las costumbres de sus gentes, su mentalidad y sistema de valores es lo que más me llama en la literatura, sin importar su género. Si opináis lo mismo, las novelas de Olivier Truc no os defraudarán.


25 comentarios:

  1. La verdad es que me llaman ambas. A ver si tengo oportunidad de leerlas. Como bien dices la ambientación es lo que más me atrae.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La ambientación es única. Ya solo por eso vale la pena leerlas.
      besos

      Eliminar
  2. Parece que el frío y la oscuridad son los protas. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, pero el calor de las emociones humanas ayuda a sobrellevarlos.
      besos

      Eliminar
  3. Pues parece novela negra ambientada en unos paísajes y dentro de un pueblo desconocido para mí, la verdad es que eso la hace muy interesante para mí. Me las apunto. Me he quedado con el misterio del título de la entrada "De profundis clamavi ... "

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El misterio se resuelve en la segunda novela. Seguro que te gustan.

      Eliminar
  4. Czytałam prawie rok temu, ale dopóki nie przeczytałam Twojej recenzji to nie mogłam sobie przypomnieć o co chodziło. Pamiętam za to, że bardzo mi się podobało to, że dowiedziałam się tyle o kulturze Samów.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bardzo dobre ksiazki, oryginalne- moze dlatego, ze autor jest Francuzem?

      Eliminar
  5. En esta ocasión me he adelantado. Resalto todo lo relativo a la cultura sami, al encontronazo entre progreso y costumbre en el que muchas veces ambos tienen parte de razón. Y bofetada soberana la que le da a las petrolíferas en el segundo. Me quedo con Aslak igual que tú. Y coincido en el que el segundo es más ágil el primero es más bonito aunque hay demasiados hombres malos.
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Tengo ganas de leerlos, o al menos probar con el primero, me atrae sobretodo por el tema de la ambientación, que todos señalais que está muy lograda
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es fantástica. Además de muy palpable. Si te gusta el frío, ya sabes...
      besos

      Eliminar
  7. Aunque parecen unos libros interesantes, no creo que momento me anime.
    Besos!

    ResponderEliminar
  8. Lo cierto es que me gustó más el primero que el segundo pero disfruté ambas lecturas. Aprendí cosas bastante curiosas de una zona que me resulta tan exótica como desconcida. Forma parte del encanto de la lectura, descubrir nuevos lugares
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La primera es más onírica, la segunda tiene más acción. ¿Habrá una tercera?
      besos

      Eliminar
  9. de momento este me lo salto ;) aunque sería muy interesante conocer la vida en ese lugar (a mi el frío de aquí me inhabilita, no puedo ni imaginarme el de allá).
    Un beso,
    Ale.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te congelarías con solo abrir el libro, jaja. Pero cuando hace muuuucho calor, puede ser una propuesta interesante.
      besos

      Eliminar
  10. Yo es que tengo un recuerdo extraño de "El último lapón". Lo leí recién parida, en aquellas primeras noches interminables de teta y mucha confusión, y quizá por eso me quedé con la sensación de que no había sacado de él todo lo que me podía dar. Quizá no era la mejor ambientación para adentrarse en otro mundo y otra cultura. Aún así, la sensación final no fue mala, solo extraña. No me importaría reencontrarme con el autor ahora que duermo más de cinco horas diarias (a veces) y leo en otro contexto.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro no era el mejor momento. Los protagonistas en la segunda tampoco pueden dormir (por el día polar), así que te sentirías acompañada. Y créeme- sé algo de eso yo también. ¡Felices sueños!
      besos

      Eliminar
  11. No soy mucho de policíaca, pero sí me ha llamado la atención la ambientación y el acercamiento a otras culturas para mí siempre es un plus. Tal vez por ahí sí me anime.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. jobar ya me has hecho que me encapriche de él jaja
    besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muy bien! Léelos y a ver qué opinas.
      besos

      Eliminar
  13. Los libros de esta editorial llegan en cuentagotas. Ninguno de los que citas han aparecido por aquí. Por lo que cuentas se asemejan al libro de Stamm, con otros matices. Los apuntaré para cuando arriben, por si acaso.
    Un beso!

    ResponderEliminar