“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

sábado, 27 de junio de 2015

Lost in translation – reportajes


            Con el paso del tiempo estoy cada vez más convencida de que la realidad supera a la ficción. Por eso, entre mis lecturas hay un creciente número de reportajes y libros denominados como non-fiction. Es un género prácticamente desconocido en España (si me equivoco, por favor corregidme), así que hoy traigo una selección de libros publicados en la patria del Emperador del reportaje, Ryszard Kapuścinski, donde non-fiction vende mejor que las novelas. Al mismo tiempo, quizás os ayude decidir adónde ir – o no - de vacaciones.

81:1. Opowieści z Wysp Owczych – 81:1. Relatos de las Islas Feroe


Czarne, 2011

81:1 es una colección de reportajes e historias sobre uno de los rincones del mundo más desconocidos. Las Islas Feroe están entre Escocia, Islandia y Noruega, pero permanecen bajo la jurisdicción danesa. Michalski y Wasielewski nos ofrecen un compendio de conocimientos sobre el archipiélago: su historia, economía, cultura y, sobre todo, la mentalidad de sus habitantes se presentan en forma de anécdotas llenas de humor y reflexiones sobre cómo el clima y la geografía influyen en nuestra manera de ver y entender el mundo. Además, parece que las Islas Feroe abundan en personajes asombrosos, a veces estrafalarios, que nos hacen esbozar varias sonrisas. Conocemos numerosas curiosidades del archipiélago, como la historia del titular 81:1, el resultado con el que el equipo femenino de balonmano de las islas venció a la representación de Albania. Tampoco falta un acento español- la primera anécdota habla sobre el trato recibido por una turista feroesa que perdió su pasaporte en Madrid. El policía que la tocó en la comisaría  de la Plaza Mayor nunca había oído hablar de las Islas Feroe. Y para el colmo, tampoco aparecían en el mapa de Europa colgado en la pared…
Un libro escrito con desparpajo y desenfado, que nos permite conocer un poco ese lugar interesantísimo.


Jutro przypłynie królowa – Mañana vendrá la Reina


Czarne, 2013

 

Pitcairn es una pequeña isla rocosa de tan solo 4 km2, perdida en el Océano Pacífico. Constituye el territorio británico de ultramar más alejado de la metrópoli y está habitada por unas 60 personas – descendientes de los 9 marineros británicos amotinados en el Bounty y de las 12 mujeres tahitianas que éstos llevaron consigo en su huída. Desde fuera la isla puede parecer un paraíso tropical. En realidad, situada a 2 días en barco desde el trozo de tierra firme más cercano, Pitcairn se ha convertido en una cárcel gobernada por terror. Las relaciones entre los vecinos están sometidas a unas reglas implacables como consecuencia del aislamiento geográfico e histórico. No existe la privacidad, no se puede huir, no se puede ocultar nada. Todo esto causó una sensación de impunidad y llevó a una horrorosa costumbre convertida en una norma social de la que el mundo se enteró en 2004, cuando por fin algunas de las mujeres de Pitcairn se atrevieron a hablar de las violaciones a las que habían sido sometidas desde muy pequeñas. Los favores, la ayuda o las deudas los pagaban las mujeres violadas incluso por sus familiares. Los juicios y las condenas fueron una farsa, los que apoyaron a la acusación – perseguidos en Pitcairn y considerados traidores.

Mañana vendrá la Reina es mucho más que un reportaje sobre la vida de los descendientes del Bounty. Es una metáfora de una sociedad que paulatinamente iba olvidándose de las normas morales como consecuencia de su aislamiento, la endogamia, la incultura e indiferencia. Es un estudio de la maldad de la que es capaz alguien impune, alejado de sus raíces culturales y éticas. Asombra la facilidad con la que podemos perder la esencia de la humanidad y cruzar la frontera del mal. Un pequeño libro de apenas 170 páginas que deslumbra con la fuerza de su mensaje y un análisis profundo de la naturaleza humana.



Białe. Zimna wyspa Spitsbergen- Blanco. La fría isla de Spitsbergen


Czarne, 2014

 

Esto es un libro para los que detestan el calor. En Spitsbergen, la isla más grande del archipiélago noruego de Svalbard, hace frío. Está en el Ártico y su capital, Longyearbyen, es la localidad más septentrional del mundo. Viven allí unas 2 mil personas. Y más de 4 mil osos polares. En Spitsbergen hay gente de todo el mundo, siendo tailandeses la minoría más numerosa. Van allí por diferentes razones y pocos aguantan más de 2 inviernos polares. Porque allí es de noche durante 6 meses al año, el blanco se funde con el paisaje en una mancha y a veces, cuando sopla un viento fuerte, no se puede estar seguro dónde está el cielo y dónde el suelo ya que la nieve parece estar cayendo desde abajo.

¿Cómo se vive allí? ¿Quién y por qué lo hace? ¿Cómo aguantan el frío y la oscuridad?
La autora nos lleva por los lugares más interesantes de la isla- Longyearbyen, las minas y pueblos rusos abandonados, el Banco Mundial de Semillas, hyttas- las tradicionales casas de madera. ¿Cómo se calientan? ¿Qué comen los habitantes de Spitsbergen cuando el clima impide que las provisiones lleguen a la isla?
Simplemente fascinante.

 

Dom nad rzeką Loes – La casa a la orilla del Loes

Mateusz Janiszewski

Czarne, 2014

 

¿Quién sabe dónde está Timor del Este? Desde el siglo XVI era una colonia portuguesa con el olor a sándalo. Cuando en los años 70 del siglo pasado los portugueses se fueron, el territorio fue invadido por la Indonesia de Suharto. Durante la ocupación indonesia murieron más de 200 mil personas como consecuencia de la guerra, hambre y torturas. Aunque Timor del Este goza de la independencia desde 2002,  su situación interna es muy inestable y la violencia y la pobreza afectan a la gran mayoría de la población.
Timor del Este bajo el dominio indonesio fue el escenario de un atroz genocidio. La titular casa a la orilla del Loes, el río fronterizo con la parte indonesia de la isla, es el símbolo de todo lo allí ocurrido. ¿Sería un lugar de tortura de las milicias indonesias? ¿Cuántas personas perderían allí la vida?  Son algunas de las preguntas que hace Mateusz Janiszewski, un joven médico quien trabajó allí como voluntario por su propia cuenta en una clínica independiente en Dili. Analizando los acontecimientos de la historia timorense, el autor  enseguida llega a la conclusión de que nadie es bueno ni malo. Los aparentemente inocentes e indefensos pueden ser igual de culpables y peligrosos que sus adversarios. En una sociedad pobre, hambrienta y depravada tras años de violencia extrema basta con lanzar una proclama en contra del vecino para que se desate una masacre. Janiszewski señala a la llamada industria de la ayuda humanitaria como la principal responsable de la fatal situación como el resultado de su desinterés por las particularidades del país, desidia e inercia. Porque la industria humanitaria y la ayuda humanitaria son dos cosas totalmente distintas…
No obstante, lo que más me sorprendió en este libro ha sido su estilo – elegante y hábil al mismo tiempo. Mucho más poético y bello que el empleado normalmente por los autores de los reportajes. El estilo de Janiszewski tiene algo inquietante, que hace que nos contagiemos del terror y la tensión reinantes en Timor. Otro libro absolutamente embriagador, que se lee con una mezcla de miedo y  fascinación – dos sentimientos que despierta el mal.

¿En cuál de estos lugares os apetecería pasar las vacaciones?
 


 

 

miércoles, 17 de junio de 2015

Irene


Irène

Pierre Lemaitre

Alfaguara 2015

 

“We’ve got a clusterfuck out in Courbevoie”, he panted. (…) We received an anonymous tip-off this morning. I’m right there now. It’s… I don’t know how to describe it”.

“Why don’t you give it a go,” Camille interrupted fractiously, “see what we come up with.”

“It’s  carnage,” Louis said in a strangulated voice, struggling to find the words. “It’s a bloodbath. But not the usual kind, if you see what I mean...”

“I don’t see, Louis, not really.”

“It’s like nothing I’ve ever seen in my life…”

 

De esta manera le informan a Camille Verhoeven sobre su nuevo caso. Os voy a ahorrar los detalles – horrendos- de la escena del crimen. De una cosa no cabe duda- quienquiera que lo haya cometido, es un psicópata y la policía tiene que encontrarlo cuanto antes.

Así empieza Irene, la primera parte de la trilogía sobre el pequeño inspector Verhoeven. Por razones que ignoro, se publicó antes (también en otros idiomas) la segunda entrega de la saga, Alex (aquí mi reseña de hace más de 1 año), una de las novelas policíacas más inquietantes y adictivas que he leído jamás. Una verdadera joya dentro de su género que hace justicia a las palabras de Lemaitre, quien afirma escribir solo novelas que le gustaría filmar a Alfred Hitchcock.

Una muerte cruel y dolorosa, innecesaria. Una puesta en escena estremecedora e impactante. Y un degenerado que firma sus obras con una huella dactilar falsa. Los policías, atónitos ante lo que presencian, ya saben que se trata de un asesino en serie.

Resulta que no es el primer asesinato de The Novelist- el Novelista- como lo apoda la prensa.  El apodo se debe a lo que tenemos en común el asesino y una gran parte de los lectores en el mundo, la servidora incluida- el interés, si no  pasión, que sentimos por la novela negra y policíaca.

Al asesino lo fascinan las novelas de James Ellroy como Black Dahlia o American Psycho de Bret Easton Ellis. Cuando empieza a enviar cartas a Verhoeven presentando su punto de vista, vemos que imita el estilo impasible de American Psycho, aunque resulta obvio que disfruta de lo que hace.

El comisario Verhoeven es ingenioso, está rodeado de un equipo experimentado y posee una gran facilidad para enemistarse con sus superiores y la prensa. Pero no tiene ni idea de quién puede ser el asesino. Resulta difícil predecir los pasos del Novelista - ¿Cómo encontrar entre millones de novelas policíacas las que lo inspiran? Verhoeven lo pasa realmente mal. Por un lado siente la presión de sus superiores y los periodistas, sobre todo uno en particular. Por el otro, sabe que debería estar junto con su mujer embarazada de 9 meses. En un ambiente de trabajo tan hostil, de agobio y atosigamiento, es fácil cometer errores, no darse cuenta de algunos detalles. El precio de tal descuido puede ser terriblemente alto…

Como ya he mencionado, Irene es la primera entrega de una trilogía que mejor leer en orden por todos los hilos de la trama relacionados con Verhoeven. El principio de la novela parece un poco reflexivo, muy distinto a lo que hechizó a los lectores de la muy dinámica Alex. Sin embargo, sería un gran error pensar que Pierre Lemaitre fuese el autor de solo una novela brillante. Gracias al agudo sentido de observación del comisario conocemos mejor a él mismo y a sus colaboradores. No nos damos cuenta cuando el tempo acelera, volviéndose realmente vertiginoso mientras nos acercamos hacia el desenlace. El final es como una mina, o mejor dicho como dos minas plantadas por el autor. Al explotar la primera se derrumba la impresión que podamos tener de la construcción de la novela y nos vemos obligados a repensar todas nuestras teorías. La segunda explosión nos ciega, ensordece y deja postrados de asombro ante lo que nos ha deparado Pierre Lemaitre. Pocos escritores tienen el coraje de terminar así sus novelas.

Esto no es un libro para los cobardicas. Hay escenas muy fuertes, horripilantes, y un asesino de las peores pesadillas. Sufrimos antes de llegar al final, pero no podemos evitarlo. ¿Por qué? Lo explica el Novelista en una de sus cartas:

The unparalleled success of crime fiction clearly demonstrates the visceral need people have for death. And for mistery. People frantically seek out such imaginery not because they need images, but because this is all they have.

Así es Irene, la novela que hará que veáis con otros ojos a los amantes del género…

 



 

 

jueves, 11 de junio de 2015

Anna en el país de la lavanda


Una cocina a prueba de ratones

Saira Shah

Salamandra 2014

 

En el valle, los huertos junto al río están dando sus frutos. Tomates de un rojo oscuro penden de sus tomateras; las alcachofas llevan muy altas las enormes cabezas; y en las pulcras hileras destacan los colores vivos de judías verdes, calabacines, pimientos y berenjenas.


Me gusta leer sobre las vivencias de las personas que se deciden a cambiar totalmente el rumbo de sus vidas y mudarse a un lugar lejano, comprar una casa para reformar y personificar su particular choque de civilizaciones.

Es precisamente lo que pasa en la novela de la periodista inglesa Saira Shah, Una cocina a prueba de ratones. Sus protagonistas, Anna y Tobias - ella cocinera, él compositor – están planeando vender su casa en Londres para comprar una finca en Provenza, cerca de Aix-en-Provence. En su caso no se trata de un capricho de una pareja de ricachones de la City aburridos de ganar cantidades ingentes de dinero y ansiosos por encontrar el sentido de la vida entre los campos de lavanda. Anna estudió en una escuela de cocina precisamente en Aix, conoce la zona y habla el idioma, mientras su marido necesita tranquilidad para poder concentrarse en su música. Además, dentro de unas pocas semanas va a nacer su primer hijo. Hasta aquí todo perfecto. No obstante, cuando llega por fin el tan esperado alumbramiento, las cosas empiezan a torcerse a más no poder…

Freya nace con una parálisis cerebral severa. Nadie sabe cómo va a evolucionar su enfermedad, si podrá moverse, si un día sonreirá, si vivirá más de unos pocos meses. No sé ni quiero imaginarme cómo reaccionaría yo en esta situación, ni tampoco me atrevería a aconsejar nada a unos padres como Anna y Tobias. Ellos, después de unas semanas, dejan a la niña en el hospital y se van unos días al sur de Francia a comprar la casa donde quieren ¿cuidar de su hija?, ¿esperar a que muera?, ¿intentar a vivir a pesar de todo? Para el colmo, resulta que no disponen de suficientes medios como para poder permitirse una casa en Provenza. Al final compran una destartalada finca llamada Les Rajons en el Languedoc, a unas dos horas en coche desde Montpellier. Unas semanas más tarde llegan a las tierras cátaras con Freya, y Tobias se encierra en su estudio para componer dejando a su mujer al cargo de la casa, el jardín, la cocina y, sobre todo, un bebé muy enfermo. En realidad ninguno de los dos acepta la situación. Saben que deberían querer a su hija pero sienten miedo de involucrarse demasiado para no sufrir. A lo mejor por eso Anna no se queja cuando su marido admite:

Anna, los dos andamos dando palos de ciego en la oscuridad, tratando de encajar lo de Freya a nuestra manera. Sé que estoy… poco accesible… pero necesito estarlo. Necesito encontrar aguna vía de escape, aunque sólo sea en mi cabeza. Estoy tan asustado… Tengo miedo todo el tiempo.

Ella tira del carro gracias a la ayuda de un grupo de personas que se cruzan en su camino y que hacen que la novela y su protagonista rebocen de vida y buen humor a pesar de los obstáculos. A lo largo de los 12 meses durante los cuales transcurre la trama tenemos varias oportunidades para conocer sus historias, anhelos y peculiaridades. Participamos en sus fiestas y funerales, entramos en sus casas de piedra, como casi todas en la zona, o las montadas en un árbol. Llegamos incluso a descubrir la verdad sobre unos acontecimientos trágicos de los últimos meses de la IIGM, en los que estaba involucrado uno de los vecinos de Anna y Tobias. Una vida normal en una comunidad pequeña y un poco cerrada; cosas normales, cotidianas que pueden ocurrir a cualquiera en cualquier lugar del mundo.

            No obstante, si fuera sólo así, Una cocina a prueba de ratones sería una versión a la francesa de alguna novela de Marlena de Blasi (que confieso no haber leído) sobre su vida en Toscana. Saira Shah logra cambiar el tono y el mensaje de su libro gracias a Freya, un personaje basado en su propia hija. La discapacidad de la niña obliga a sus padres a repensar por completo su modelo de vida, objetivos y deseos, así como su escala de valores. La novela nos muestra el complejo proceso de la maduración, de llegar a ser uno mismo. Habla de lo imprevisible que puede ser la vida y de que vale la pena encontrar fuerzas para enfrentarse a lo que el destino nos depara, sea una invasión de roedores en la cocina, sean los ataques de epilepsia de un bebé con parálisis cerebral. Y  aunque el único placer que nos quede sean las pequeñas cosas cotidianas como la comida:

El interior de las calabazas es de un naranja suculento; cuando las cortas, da la sensación de estar rebanando la carne de algún animal. Cuando hundes el cuchillo en las entrañas, manan jugos que manchan la hoja. Te invade un olor maravilloso, a medio camino entre el pepino y el melón.

Saira Shah evita los caminos fáciles, no da explicaciones ni recetas. Nos brinda la oportunidad de mirar dentro del alma de sus protagonistas pero nunca revela todas las cartas, esquivando así las trampas de la trivialidad. Escribe sin criticar, evaluar o moralizar, mostrándonos toda la gama de colores de los que se puede teñir la paternidad.

El amor es la tierra que afianza nuestras raíces. Sin él, nada impide que caigamos.

 

 

martes, 2 de junio de 2015

For ever me



Siempre Alice

Lisa Genova

Ediciones B, 2009

 

Sales a correr, como todas las tardes desde hace 20 años.  Llegas a la plaza que conoces desde siempre y… no sabes en qué calle deberías girar. Estás en el recibidor de tu propia casa, a punto de salir. De repente sientes ganas de ir al baño. Abres la puerta que crees ser la que buscas y… resulta ser un armario. Abres la siguiente y entras en la cocina. ¿Dónde está el baño?

Asusta, ¿no?

Es lo que le pasa a Alice Howland. Esta profesora de psicolingüística en la Universidad de Harvard empieza a perder la memoria. Al principio los médicos a los que acude achacan sus problemas al estrés, cansancio y la menopausia por la que atraviesa a sus 50 años. Pero pronto resulta que estaban equivocados. Alice, una mujer inteligente, culta, una reconocida especialista en su área, científica en una de las mejores universidades del mundo, es diagnosticada con la enfermedad de Alzheimer. Al principio la diagnosis parece más bien una condena. Alice tiene que asumir el hecho de que vaya a perder su identidad. Va a olvidar a quién quiere y qué no le gusta. Va a dejar de reconocer a sus propios hijos. En un intento de protegerse del descenso al infierno de la demencia, crea en su ordenador un archivo titulado Mariposa con instrucciones sobre cómo proseguir cuando ya no sepa contestar las preguntas sobre dónde vive o cuántos hijos tiene.

Her dementia was going to get worse. She couldn´t risk waiting any longer. She might forget.

 
Siempre Alice habla de la lucha contra el mal de Alzheimer, una guerra librada tanto por la enferma como por su entorno más cercano. Normalmente asociamos esta enfermedad con la vejez pero resulta que también puede afectar a personas de menos edad, como en este caso. El mundo de Alice da un vuelco de 180·. Lisa Genova, neurocientífica de profesión, quería mostrarnos lo que la destrucción causada por el Alzheimer significa para todas las personas implicadas, pero sobre todo, cómo la viven los propios enfermos. Por eso la historia está contada desde el punto de vista de Alice. Es como si la observáramos a través de un cristal viendo el modo en el que reestructura su pirámide de valores y sus relaciones con la familia y el resto del mundo. Pasando por la fase inicial de la enfermedad, Alice está plenamente consciente de lo que va a ocurrir en el futuro, por eso intenta aprovechar al máximo el tiempo de la lucidez mental que le queda y hace todo lo posible por mantenerse independiente. Desafortunadamente, en los 12 meses que abarca la trama de la novela, somos testigos de un empeoramiento paulatino de sus facultades. Presenciamos varios incidentes de demencia, como por ejemplo cuando Alice entra en una de sus clases y se olvida de darla para el asombro de sus estudiantes. Se ve obligada a dejar de trabajar comprendiendo muy bien cómo la ven sus compañeros de la Facultad:

They were politely kind to her when they ran into her, but they didn´t run into her very often. This was largely because of their busy schedules and Alice´s rather empty one. But a not so insignificant reason was because they chose not to. Facing her meant facing her mental frailty and the unavoidable thought that, in the blink of an eye, it could happen to them. Facing her was scary.

La actitud de las personas sanas varía. El miedo, el rechazo, la compasión, hacen que se mantengan lejos de los enfermos a los que el Alzheimer transforma por completo. Olvidan las caras conocidas, las palabras, los lugares. No saben atarse los cordones, lavarse los dientes o ponerse el abrigo. Sin embargo, tienen momentos de lucidez que vienen con la compresión de cuál humillante es su condición, y de cuánto sufrimiento va a causar antes del fin.

Siempre Alice es un libro muy bien escrito. La autora supo adentrarse en el mundo de su protagonista y plasmar sus sentimientos de tal manera que nos contagiamos de sus miedos y su vergüenza. Creo que, gracias a la lectura de esta emocional novela, muchas personas se darán cuenta de la dureza del Alzheimer, de lo difícil que es para los que la padecen y también para los que tienen que enfrentarse a sus consecuencias, como el marido y los hijos de Alice, quienes adoptan posiciones distintas, a veces encontradas, frente al estado de salud de su madre y mujer.

A veces en el silencio de la noche, todos sus recuerdos le eran devueltos con la plenitud de una canción de infancia... En la soledad, nadie escapa a los recuerdos – dijo Antoine de Saint-Exupéry en su magnífica Tierra de hombres. ¿Qué pasa entonces con los que carecen de los recuerdos? Los enfermos de Alzheimer viven en una soledad absoluta. Cada cara les resulta extraña. Dicen que todos morimos solos. No obstante, cuánto más llevadera debe de resultar esa soledad cuando se reconoce una mano amada que nos agarra en los últimos momentos…

Is my soul and spirit immune to the ravages of Alzheimer´s? I believe it is.

But I am not what I say or what I do or what I remember. I am fundamentally more than that. (...) I am not someone dying. I am someone living with Alzheimer´s. I want to do that as well as I possibly can.