“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

miércoles, 18 de noviembre de 2015

A day without a friend is like a pot without a single drop of honeyleft inside

IWinnie the Pooh

A.A. Milne y Ernerst H. Shephard

numerosas ediciones desde 1926

 

 

            Winnie the Pooh fue uno de los personajes más significativos de mi infancia. Mi primer ejemplar del libro fue regalo de mi abuelo, otro gran admirador del osito un poco tontorrón. Desde que A.A. Milne creó el personaje en 1926, Winnie no ha dejado de enamorar a sus lectores ni de hacerlos reír, algo mucho más difícil. Mi participación en el mes temático de la novela infantil ha sido un buen pretexto para acercarme a las aventuras de Winnie en versión original, algo que quería hacer desde hace mucho tiempo.


            Winnie es el mejor amigo de Christopher Robin, el hijo del autor, y vive en el Bosque de Cien Acres junto con sus compañeros: Piglet, Rabbit, el burro Eeyore, el búho Owl, la canguro Kanga y su hijito Roo. El libro está compuesto por 9 capítulos, cada uno de los cuales cuenta otra historia sobre las aventuras de los amigos. Mi favorito es el capítulo dos, en el que Winnie visita a Rabbit y, habiendo comido demasiada miel, se atasca en la puerta. No recuerdo ya cuántas veces he leído el libro de A.A. Milne y sin embargo siempre me río al llegar a esta escena:


What I said was, “Is anybody at home?” called out Pooh very loudly.

“No!” said a voice; and then added, “you needn´t shout so loud. I heard you quite well the first time.”

“Bother!” said Pooh. “Isn´t there anybody here at all?”

“Nobody.”

Winnie-the-Pooh took his head out of the hole, and thought for a little, and he thought to himself, “There must be somebody there, because somebody must have said ‘Nobody.’” So he put his head back in the hole, and said:

“Hallo, Rabbit, isn´t that you?”

“No,” said Rabbit, in a different sort of voice this time.

“But isn´t that Rabbit´s voice?”

“I don´t think so,” said Rabbit. “It isn´t meant to be.”

“Oh!” said Pooh.

He took his head out of the hole, and had another think, and then he put it back, and said:

“Well, could you very kindly tell me where Rabbit is?”

“He has gone to see his friend Pooh Bear, who is a great friend of his.”

“But this is Me!” said Bear, very much surprised.

“What sort of Me?””

“Pooh Bear.

“Are you sure?” said Rabbit, still more surprised.

“Quite, quite sure,” said Pooh.

“Oh, well, then, come in.”

So Pooh pushed and pushed and pushed his way through the hole, and at last he got in.

“You were quite right,” said Rabbit, looking at him all over. “It is you. Glad to see you.”

 
La lectura adulta del libro me deparó grandes sorpresas, ya que no me había fijado antes en varias lecciones que el autor quiere enseñarnos. Por ejemplo, en el capítulo sexto, el burro Eeyore disfruta mucho con sus regalos de cumpleaños: un tarro de miel vacío (de Pooh) y un globo roto (de Piglet), metiendo uno dentro del otro. Cuando era pequeña, opinaba que Eeyore era incluso más tontorrón que Pooh - ¡¿alegrarse de este tipo de regalos?! Ahora resulta obvio que lo que importa es el hecho de que sean regalos de sus amigos, y da igual que Pooh se haya comido la miel por el camino o que Piglet hiciera explotar el globo al caerse. No obstante, la clase magistral para la vida de hoy en día está escondida en el capítulo séptimo, en el que Kanga y su hijito Roo se mudan al Bosque de Cien Acres. Rabbit no está muy feliz con que aparezcan a su alrededor animales nuevos y extraños:


Suddenly, we wake up one morning, and, what do we find? We find a Strange Animal among us. An animal of whom we have never ever heard before! An animal who carries her family about with her in her pocket! Suppose I carried my family about with me in my pocket, how many pockets should I want?
 

Y quiere hacer algo para que Kanga y Roo se vayan del Bosque. Obviamente, todo acaba en risas, Piglet toma un baño en agua fría y Rabbit se convierte en el mejor amigo de Roo. Sin embargo, no deja de sorprender la actualidad del mensaje y la lección de la tolerancia hacia lo diferente. Por lo visto, seguimos igual que hace 90 años…
 
 
Como ocurre con las personificaciones típicas en las historias infantiles, todos los personajes del libro se caracterizan por una serie de cualidades exageradas de tal manera que el lector, independientemente de su edad, en seguida se da cuenta del tipo de persona que es cada uno. El búho Owl es un sabiondo y mira por encima del hombro a los demás, Eeyore es un pesado miserable que se queja de todo y nunca está contento. Por su parte, Rabbit es muy prudente, egoísta e interesado, mientras Piglet es un miedica. A todos ellos une un rasgo que tienen en común- pocas veces piensan en las consecuencias de sus actuaciones, lo cual les acarrea numerosos problemas. Pero tienen la suerte de vivir rodeados de amigos dispuestos a echar una mano cuando haga falta.


Sin duda, no se puede hablar de los libros de A.A. Milne sin mencionar las magníficas ilustraciones de la autoría de Ernest H. Shepard. Es así como yo me imagino a Winnie – no como lo rediseñó Disney después de hacerse con los derechos de autor.

 



 

La gran popularidad de Winnie influyó en el idioma: Heffalump, un monstruo en busca del cual Winnie y Piglet van dando vueltas alrededor del bosque y al que Shephard presentó como un elefante, se convirtió en la palabra infantil en inglés utilizada para denominar al simpático paquidermo. Yo siempre he leído el libro en la fantástica traducción al polaco hecha por Irena Tuwim en 1938. Su éxito ha sido tal que ciertas expresiones del libro, como a little something (algo pequeño para comer) o Rabbit´s friends and relatives (amigos y familiares del Conejo) han pasado a formar parte de la lista de frases hechas. En 1954 los habitantes de Varsovia votaron que una de las calles de la ciudad reconstruida después de la IIGM llevase el nombre del osito:
 

 


 

 fuente: www.gazeta.pl

 
 
¿Os apetece conocer a Winnie?
 
 
 

 

19 comentarios:

  1. Je, je, efectivamente, no podría imaginar que cuentos infantiles tan antiguos pudiesen tener mensajes y problemáticas tan actuales. La verdad es que me ha encantado la entrada. Me ha servido para conocer un poco la historia de Winnie. Yo la única referencia que tengo de este clásico es a través de la tele e inevitablemente Walt Disney, y además creo que tengo un acercamiento al mismo ya de adulto, a través de los hijos diría, pero aun así son unos dibujos que me encantan, por su dulzura, y ritmo pausado. Algo tan alejado de los perturbados dibujos animados que se llevan hoy en dia. De pequeño no tuve la suerte de leer este tipo de libros. Cuando empece a ir a la biblioteca por mi cuenta empece ya por libros más adultos. Una entrada realmente entrañable, enhorabuena. A tus peques les gusta Winnie the Pooh? O prefieren Bob Esponja?

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  2. A ja jak zwykle na opak... w ogóle nie czuję sentymentu do Kubusia Puchatka. Niestety bardziej kojarzy mi się z przesłodzoną i głupkowatą disneyowską wersją niż książką Milne'a. Ciekawe czy książka dorosłej mnie by się podobała.

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  3. Me parece que Winnie tardó mucho en traducirse al castellano y por eso no era muy conocido en España. A los míos les encanta Winnie, se ríen un montón con algunas cosas. Es de verdad un clásico, de esos que no envejecen!

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  4. Yo, sin embargo, llegué tarde a este osito. Me crié más, como seguro has adivinado y supongo que tú también con Винни Пух. Te puedes creer que aún me río cuando lo veo? Me hacen mucha gracia muchas escenas aún. A este osito lo descubriré a fondo con mis sobrinas. :)

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  5. Tampoco yo me inicié con Winnie. Es bastante habitual descubrir aspectos nuevos en los libros que hemos leído en la infancia. Esa es la magia de estos libros, son leídos por exigentes niñas/os y cuando crecen pueden descubrir aspectos que les habían pasado desapercibidos.

    Un abrazo!!

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  6. Siempre ha sido un osito muy entrañable aunque no demasiado repreentativo de las historias de mi infancia.

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  7. La verdad es que yo a este osito lo he conocido siendo ya más mayor. No ha estado presente en mi infancia. Es adorable, desde luego. Gracias por la reseña.

    Besos

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  8. A mí me pilla lejos, no fue un personaje de mi infancia pero curiosamente, mi niño, con dos añitos, le adora porque le cuentan cuentos de Winnie en la guarde y le chiflan.
    Besitos.

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  9. Yo a Winnie the pooh le conocí ya siendo adolescente, creo, vamos nunca fue un referente de mi infancia. Y aunque me gusta acercarme a los clásicos infantiles, en este caso no me llama mucho la atención.

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  10. Vi su serie pero no he leído nada así que anoto este, besitos

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  11. La verdad es que conozco al osito, pero no me ha llamado especialmente la atención. Besos.

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  12. Yo lo conozco de ver como lo anuncian en la tele, la verdad es que jamás me he acercado a él.
    Besos

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  13. Yo lo conozco claro está, pero de peque nunca me acabó de gustar la verdad, me aburría...yo creo que era rara jaja
    Un beso!

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  14. Ohhhh... Winnie the Pooh... me ha encantado verlo por aquí, aunque lo he seguido leyendo de adulta porque lo he utilizado con niños para que les llegara algunos valores (la tolerancia a lo diferente, por ejemplo, ya que lo mencionas...)

    Un abrazo

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  15. Yo tuve un libro de Winnie The Pooh cuando era una niña aunque ya un poco mayor. Era en español, claro, aunque ahora con tu reseña me parece una buena opción para leer en inglés.
    Desconocía que tuviera una calle en Varsovia pero me parece una gran idea.
    Besos!!

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  16. Qué ternura que hayas presentado este libro en tu blog. Creo que este osito ha tocado el corazón de muchos, el mío sin duda sí.

    ✍(◔◡◔) Nos leemos y comentamos.
    La Reina Lectora ❤

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  17. De peque no era muy de Winnie. La verdad es que llegué a apreciarlo más de adulta porque realmente es entrañable.
    Besos!

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  18. ¡Hola! no lo he leído, pero de momento tampoco creo que lo lea.
    Un beso, me quedo por aquí :)

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  19. Winnie no fue de las lecturas de mi infancia y la película de Disney me ha alejado del libro. Ahora después de tu entrada, ¡quiero leerlo!
    un beso,
    Ale.

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