“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

domingo, 18 de octubre de 2015

¿Novela o telenovela?

E
El amante japonés

Isabel Allende

Plaza Janés 2015


            Alma Belasco tiene 82 años y sabe que está llegando al final de sus días. Desde hace 3 años vive en Lark House, una residencia de ancianos en San Francisco, aunque todavía es capaz de valerse por sí misma. De hecho, sigue conduciendo un Smart verde limón.  En la residencia cuenta con la ayuda de su asistente, una joven inmigrante moldava llamada Irina. También Seth, uno de sus nietos, viene a visitar a su querida abuela casi todos los días. Alma encarga a Seth e Irina la tarea de organizar su archivo personal y escribir una crónica familiar. De esta manera nos acercamos a la historia de esta mujer asombrosa, a quien los avatares de la vida llevaron desde Varsovia hasta San Francisco, y de allí por el resto del mundo. Pero, ante todo, descubrimos la verdad sobre su gran amor, Ichimei Fukuda, el amante japonés.  

A los veintidós años, sospechando que tenían el tiempo contado, Ichimei y Alma se atragantaron de amor para consumirlo entero, pero mientras más intentaban agotarlo, más imprudente era el deseo, y quien diga que todo fuego se apaga solo tarde o temprano, se equivoca: hay pasiones que son incendios hasta que las ahoga el destino de un zarpazo y aun así quedan brasas calientes listas para arder apenas se les da oxígeno.

            Hacía mucho tiempo que no leía nada de Isabel Allende. Tanto que ya no me acordaba porque dejé de leer a la escritora hispana que más libros vende. A partir de ahora voy a llevar apuntes.

            La lectura de El amante japonés me recordó dos libros que nuca me canso de recomendar: El jardín de las brumas de Tan Twan Eng (reseña) y When a crocodile eats the Sun (reseña) de Peter Godwin. Ichimei Fukuda es un jardinero japonés como lo era Nakamura Arimoto en la novela del escritor malayo. Al mismo tiempo, Alma Belasco, hija de una rica familia judía polaca, fue enviada al extranjero justo antes de la IIGM, al igual que Kazio Goldfarb vel George Godwin, el padre de Peter, sobre cuyos últimos años de vida éste escribió su espléndido y estremecedor  libro.  La historia de Alma y su personaje son  extraordinarios, podría decir que un poco insólitos, como acostumbran ser las tramas y los protagonistas de Isabel Allende.

Sin embargo, lo que de verdad distingue esta novela son dos de los temas a los que alude: el destino de los inmigrantes japoneses en los EE.UU. durante la IIGM y la vejez. Seguramente será la primera vez que numerosos lectores hayan oído hablar de  los campos de concentración en el suelo norteamericano, donde durante la guerra fueron recluidos tanto los inmigrantes como los ciudadanos del país simplemente por ser de origen japonés. Por otro lado, el libro parece ser un toque de atención al mundo para que empiece a prestar atención a las personas mayores que, al igual que todos los demás, son seres vivos con sus amores, anhelos, problemas y sueños.

El estilo de la novela, como suele ser en el caso de la escritora chilena, evoca las flores de la selva por su intenso colorido que no son capaces de borrar ni siquiera las explosiones volcánicas a las que se parecen todos los arrebatos de pasión que afectan a los protagonistas.

            Desafortunadamente, resulta muy fácil traspasar la fina línea que separa lo multicolor de lo chillón, estridente, o incluso hortera. En la novela de Isabel Allende hay de todo: el Holocausto, la persecución de los inmigrantes japoneses y sus descendientes en el suelo norteamericano durante la IIGM, las relaciones interraciales, el embarazo indeseado, la prohibición del aborto, la emancipación de la mujer, los convencionalismos, la homosexualidad, el HIV/SIDA, la trata de mujeres, la prostitución, los abusos sexuales  a menores, la pornografía infantil, la pobreza, y la eutanasia. Con cada nueva desgracia o problema que afectaba a los protagonistas sentía ganas de pegar gritos desesperados. Durante la lectura de las últimas 50 páginas me entraban las risas histéricas de una total y absoluta incredulidad ante lo que tenía delante de mis ojos. Me acordé por qué  había dejado de leer a Isabel Allende. No soy capaz de leer (ni ver, que quede claro) una telenovela y, en mi opinión, El amante japonés contiene numerosos elementos típicos para este género. Demasiados. Además de todo un abanico de experiencias y vivencias que matarían a 100 caballos y que, no obstante, dejan a los protagonistas imperturbables, los personajes de la novela son demasiado esquemáticos. Los Belasco parecen los ideales hechos realidad- cada vez más ricos y siempre exitosos en todas sus empresas, son bondadosos con el resto del mundo, dispuestos a ayudar y perdonar las deudas.  En este ambiente de optimismo y eterna felicidad nada puede salir mal. Resulta totalmente natural esperar que incluso Irina supere las horrendas traumas de su infancia y que Alma se convierta en un ser inmortal para poder recibir ramos de gardenias que le mande Ichimei todas las semanas por siempre jamás.  Para el colmo, al final la autora estampa su sello único e inconfundible en forma de un espíritu de esos que deambulan por las calles sin que les prestemos atención.  Gracias a los dioses del Olimpo aquí la cosa termina y ya no puede ponerse peor.

            Creo que llegué hasta el final únicamente para poder afirmar con total convencimiento de que no puedo recomendar El amante japonés a nadie. A pesar de la importancia de los temas tratados y la originalidad de su estilo, lo último de Isabel Allende es una novela mala. A los que aún no hayan leído nada de la autora chilena les sugiero empezar desde el principio- desde La casa de los espíritus, De amor y de sombra, Eva Luna o la estremecedora Paula. Esta es la Isabel Allende que yo también quiero recordar.

21 comentarios:

  1. Hace mucho que no leo a Allende desde El cuaderno de Maya me planté y algunas declaraciones suyas me parecen poco afortunadas. .
    Besos

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  2. Me has sacado unas cuantas sonrisas durante la lectura de tu reseña y es que la Allende y yo no tenemos una buena relación, he de confesar. Nunca ha conseguido terminar una novela suya así que creo que no voy a probar con esta.
    Besotes.

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  3. En su día leí la Casa de los Espíritus y me gustó bastante, pero la verdad es que no le he dado más oportunidades, y un poco me tira para atrás lo que comentas, tengo la sensación de que lo mejor lo escribió hace mucho tiempo. No lo se. Como leo tan poco al cabo del año, la verdad es que con la cantidad de autores noveles que suben pegando fuerte, la verdad es que vuelvo poco a autores consagrados.

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  4. Es una autora con la que no congenio y lo h intentado con varios libros La casa de los espíritus, me gustó más la película, Cuentos de Eva Luna y Paula, ninguno me gustó. :)

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  5. Opino como tú pero más suave. Esperaba encontrar a la Allende que me gustaba y la vi a retazos. También me pareció que abarcaba demasiados temas y los resolvía con una sencillez pasmosa tanto como bien dices que asumen los personajes su destino. Yo seguramente volveré a leer algo suyo si me convence el argumento pero sin esperar llevarme una historia o personajes como los de antes.
    Besos y me he reído un montón con la idea de los apuntes.

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  6. Me ha gustado mucho tu reseña, por comentar sin medias tintas todo eso que no te ha gustado del libro, que te ha incomodado, y que creo que a mí también me incomodaría: tanta temática dramática junta y revuelta al final lo que provoca es un carnaval de ideas y hace que no te puedas tomar una historia muy en serio. El tema de los campos de concentración japoneses en EE.UU me parece la mar de curioso y me gustaría saber más sobre él, pero me temo que no será con una novela como esta. Y te haré caso en tus recomendaciones para iniciarme con Allende, autora a la que aún no le he hecho hueco. 1beso!

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  7. Me ha gustado mucho tu reseña, por comentar sin medias tintas todo eso que no te ha gustado del libro, que te ha incomodado, y que creo que a mí también me incomodaría: tanta temática dramática junta y revuelta al final lo que provoca es un carnaval de ideas y hace que no te puedas tomar una historia muy en serio. El tema de los campos de concentración japoneses en EE.UU me parece la mar de curioso y me gustaría saber más sobre él, pero me temo que no será con una novela como esta. Y te haré caso en tus recomendaciones para iniciarme con Allende, autora a la que aún no le he hecho hueco. 1beso!

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  8. En esta ocasión no estamos de acuerdo. Me parecio una novela estupnda con la que disfrute´.

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  9. Yo tampoco sé por qué deje de leer a Isabel Allende. Leí La casa de los espíritus y me gustó, pero luego ya no me interesó más por lo que oía de sus tramas telenovelescas. Es algo parecido a lo que me pasa con el escritor japonés al que se le relaciona con el Nobel Murakami. Leí un par de libros de él y sentí que nunca volvería a él. No me interesan los vericuetos románticos humanos que me suenan a cuento chino. No sé cómo expresarlo. Pero pongo a Allende y Murakami en el mismo saco. Supongo que estos autores generan hordas de seguidores. Y cuando un escritor tiene a masas detrás, suelo retraerme. Puedo entender que un escritor tenga éxito, pero me aleja de él cuando se convierte en una fórmula de éxito prefabricada para gustar. Sin riesgo aparente. Vamos a dejarlo en aparente.

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  10. Bueno chica, me dejas un poco perpleja porque había leído muy buenas opiniones de esta historia. Quizá la deje un tiempo en cuarentena y decida porque tenía intención de leerla.

    Besos

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  11. Hace tiempo que Isabel Allende hace telenovela. Y mira que me gustaría reencontrarme con la autora, pero es que no hay modo, no se deja. Lástima.

    Un abrazo

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  12. Yo sí recuerdo por qué decidí dejar de leer a Isabel Allende. Y le he dado muchas oportunidades pero sus últimos libros no me han convencido. Lástima, porque era una de mis escritoras favoritas. A tenor de tu reseña este último queda también descartado.
    Besos!!

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  13. Me uno al grupo de las que dejaron de leer a Isabel Allende y mira que me gustaban sus novelas. La descubrí con "La casa de los espíritus" y seguí con los relatos de Eva Luna y con "Paula", la única novela que me ha hecho llorar. A partir de aquel fallido intento de emular a Harry Potter con la trilogía de "Las memorias del águila y del jaguar" empezó mi distanciamiento con ella. ¡Es una pena! De todas formas gracias por tu opinión. Besos.

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  14. Agradezco tu sinceridad porque la tenía entre las pendientes. Me daba miedo ponerme con ella porque Allende no está entre mis favoritas. Besos.

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  15. NUNCA leí a Allende; tengo cierto prurito con ella, porque me resuena a producto editorial desde que publicó su afamada 'La casa de los espíritus' -libro que se encuentra en casa de mi madre-, destacando su nexo familiar con Salvador Allende, y usado la empatía que ello generó en pos de promocionar su obra.
    Con tus líneas, refuerzas mi decisión.
    Gracias por ahorrar(nos) algunos billetes, Agnieszka.
    Besos para ti.

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  16. Con este no me voy a animar, la autora y yo no nos llevamos bien literariamente hablando
    Besos

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  17. ¡Hola!
    A mí esta novela sí me gustó, aunque iba con las expectativas bajas tras leer "El juego de Ripper ".
    Me ha encantado tu reseña. :)
    ¡Nos leemos! :)

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  18. Gracias por la no recomendación¡¡¡ había pensado darle una oportunidad y va a ser que no¡¡¡
    Hay que pensárselo mucho antes de invertir más de veinte euros en un libro¡¡ gracias, feliz semana y un besazo¡¡¡

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  19. Hola Agniezka! Te agradezco el dato. Hace tiempo que Allende ha dejado de pertenecer a mi club. Creo que ha entendido bien cuáles son los ingredientes básicos del best seller, y los usa eficazmente. Pone un poco de lo suyo (de lo originalmente suyo) pero poco se distingue ya del montón. Una lástima. Es (como dicen de la droga) un camino sólo de ida. No creo que podamos recuperarla.
    Un abrazo y gracias por evitarnos el gasto ;O !

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  20. De esta autora sólo he leído La casa de los espíritus, Hija de la fortuna y Retrato en sepia y al tiempo leí, Inés del alma Mía. También tengo este esperando, y lo compré un poco por inercia por que la sinopsis no me atraía mucho... después de leer tu reseña no sé si me animaré a leerlo...
    Gracias y un beso

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  21. ahh como me he reído mientras te leía. Leí sus primeros libros, pero desde el águila y el jaguar no he vuelto a picar (ni picaré).
    un beso,
    Ale.

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