“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

domingo, 12 de abril de 2015

No juzgarás la novela por su título


La cocina del azafrán


Siruela 2007


La novelas con la comida en el título se me suelen atragantar, incluso causar una terrible indigestión, como fue el caso de Como agua para chocolate de Laura Esquivel. Sin embrago, dejé de tratarlas todas como sospechosas de causar problemas estomacales después de leer Cinco cuartos de naranja de Joanne Harris, una novela con la que la autora del empalagoso Chocolate me sorprendió de manera más que grata. Por eso no dudé en llevarme La cocina del azafrán en mi última visita a la biblioteca, aunque lo que realmente habló a favor de esta novela fue el hecho de que hubiera sido publicada por Siruela dentro de la serie Nuevos Tiempos, en compañía de autores de calado de Amos Oz, Cees Nooteboom, Miljenko Jergovic o Kveta Legátová. Y debo admitir que fue todo un acierto.

            La trama de la ópera prima de la autora angloiraní Yasmin Crowther nos sitúa al principio de los años 90 y nos lleva a Inglaterra e Irán. Junto con Sara, una profesora de primaria, hija de padre inglés y madre iraní, intentamos comprender la conducta errática de su progenitora, que además se volvió violenta desde que vive con ella su sobrino Saeed. Cuando, como consecuencia del comportamiento extraño de Maryam, ocurre una tragedia, ésta, destrozada por el sentimiento de culpa, decide volver a Mazareh, el pueblo que perteneció a su familia en el noreste de Irán. Como tantos otros tiene que enfrentarse a los demonios de su pasado para poder arreglar el presente y tener un futuro. Sara viajará detrás de su madre a ese lugar remoto y lleno de recuerdos, donde conocerá la estremecedora verdad sobre el precio que tuvo que pagar Maryam Mazar por ser libre.
 
 

            Los rasgos generales de la historia son poco novedosos – una saga familiar, secretos del pasado y la necesidad de enfrentarse a ellos. No obstante, the Devil´s in the detail, como se dice en inglés, y La cocina del azafrán no es una excepción. La espectacular ambientación en una tierra de supersticiones, azafrán y té hecho en el samovar, dentro de una sociedad fuertemente arraigada en sus tradiciones ancestrales, atrae por su exotismo. Sin embargo, pronto nos damos cuenta de que en realidad ni Maryam ni su temible padre- general del ejército del Shah- ni el resto de los personajes que pueblan esta historia, sean otros miembros de la familia  Mazar o sus sirvientes, son muy diferentes a nosotros. A lo mejor visten otros ropajes y comen platos preparados de otra manera, pero igual que nosotros aman y odian, quieren vivir según las reglas establecidas o rebelarse contra éstas, tienen anhelos y ambiciones, y sufren cuando son tratados con injusticia. La principal razón de todo lo malo que ocurre en esta novela son los convencionalismos, las malas lenguas que acechan detrás de los visillos en todo el mundo. Quizás aquí y ahora ya no importa mucho lo que los demás digan de uno, pero en una comunidad cerrada es algo que puede hacer la vida imposible, en el caso de Maryam Mazar llevando a una verdadera tragedia que siguió cobrando víctimas 40 años más tarde.

            Escrita en un estilo casi poético, lleno de lirismo, la novela de Yasmin Crowther habla también de la emigración, sobre lo que de verdad significa cruzar fronteras y culturas, intentar abarcar dos mundos totalmente diferentes. Además, La cocina del azafrán reflexiona sobre la situación de la mujer en la sociedad, lo poco que han cambiado las cosas en lugares como Irán y lo mucho que, creo, se ha conseguido en otros sitios (durante la lectura varias veces recordé Bajo los tilos de María José Moreno). Pero el tema más importante del que trata la novela es la libertad.

La libertad puede ser tanto un don del odio como del amor.- dice Maryam, para luego añadir:

Pero hay muchas clases de libertad, y cada una tiene un precio. Libertad para amar, para viajar, para pertenecer a un lugar. Por cada libertad que elegimos, hay otra a la que debemos renunciar.

            Una novela impactante y de cuya lectura disfruté mucho. Vale la pena olvidarse de los prejuicios, también a la hora de elegir un libro.
 
 

 

 

 

 

26 comentarios:

  1. Tengo por costumbre descubrir aquí muchos títulos que no conozco, como es el caso de este que nos traes hoy. Muy apetecible ésa ambientación y ése toque exótico como añadido a una historia quizá más convencional. No me importaría echarle la mano encima.
    Besos.

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    1. A veces leo las novedades pero intento huir de ellas. Hay tantas novelas interesantes por descubrir!
      besos

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  2. Pues nunca me hubiera fijado en este libro si no llego a leer tu reseña! Creo que me gustaría mucho leerlo. 1beso!

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    1. Seguro que lo encuentras en la biblio y que te gustará!
      besos

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  3. Ay voy a tener que dejar de pasarme por aquí porque siempre me voy con la novela apuntada, no la conocía pero tiene muchos de los elementos que me gustan
    Besos

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    1. Una saga familiar, aunque sin secretos ocultos en castillos etc. Una buena novela.
      besos

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  4. Uwielbiam sagi rodzinne ze szczyptą egzotyki, więc to książka zdecydowanie dla mnie :) Serio nie podobały Ci sie "Przepiórki w płatkach róży"? Ja wspominam tę lekturę bardzo miło.

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    1. Epigoni realizmu magicznego sa dla mnie nieznosni. Za slodko te platki pachnialy, haha.

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  5. Sí, a veces los prejucios nos llevan a saltarnos buenas sobras, a mi lo de la cocina no es que me espante ni mucho menos. De todo lo que comentas para mi lo más interesante es la emigración, además Siruela me suele dar buenos resultados.
    Besos

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    1. Pues sí, esta colección tiene muy buena pinta. Muy recomendable!
      besos

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  6. Lo que menos me apetece es la emigración pero porque acabo de leerme uno y me apetece cambiar de tercio. Por lo demás con los títulos no suelo ser quisquillosa a menos que sean claramente ofensivos aunque sí con ciertos temas. Me gusta el exotismo y que lo hayas encontrado distinto pese a que de mano no lo parecía. Apunto para más adelante.
    Besos

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    1. Es una novela sobre el choque de civilizaciones y generaciones. Hay secretos de familia, como los hay siempre, pero nada de castillos en la campiña inglesa, jaja. A mí me gustó.
      besos

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  7. Mmmmm, la reseña huele a tea con nabat tal y como lo prepara un gran amigo iraní, sí, sí, iraní... Cosas más raras se han visto jajaj. Me interesa, me hace pensar en Persépolis en cierta manera, quizás por el tema de la inmigración pero lo que más me llama es sin duda la descripción del estilo. :)

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    1. Es que no hay que tener prejuicios en esta vida, jaja. Y fíjate que Persépolis aparece en la novela. Pintan su silueta en una pared de la cocina con el fondo color azafrán.

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  8. No me importaría leerla en absoluto. No la conocía y me la llevo.

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    1. ¡Qué la disfrutes! Creo que te gustará.

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  9. Me gustan las novelas Interraciales. Bueno, yo las llamo así. Tomo nota de tu recomendación. Un beso.

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    1. Un choque de civilizaciones, jaja. A mí me apasionan. Es fascinante ver cómo la gente entiende el mundo dependiendo de dónde viene.
      besos

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  10. Uf, y a estas horas un título con comida incluida es más atractivo todavia. Como siempre, aquí descubro libros que no encuentro habitualmente por la blogosfera y que me llaman poderosamente. Me lo llevo, y también la frase de "No juzgarás la novela por su título" (como un mantra).

    Un abrazo

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    1. Hay tantos libros escondidos en las estanterías de las bibliotecas! La próxima vez que vayas intenta sacar uno. Te lo agradecerá!
      un abrazo

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  11. No conocía ésta novela pero tiene muy buena pinta, las sagas familiares me encantan. Y si además tratan temas como la inmigración, aún más.
    Gracias por la recomendación.

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  12. Menos mal que aún hay títulos que nos sorprenden ;) No la conocía, pero la tendré en cuenta.
    Un beso

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    1. Mejor verlo todo con la mente abierta, jaja, los títulos incluidos.
      besos

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  13. Hace poco terminé 'El reflejo de las palabras' y aquí nos presentas a otro iraní... Lo apunto igual, Agnieszka, porque lo has vuelto interesante con tus líneas.
    Un beso.

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  14. Este lo leí hace varios años y me gustó mucho. Me alegro que lo disfrutaras ;)
    un beso,
    Ale.

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