“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

viernes, 29 de agosto de 2014

Resumen del verano


           A pesar de las múltiples tentaciones a las que me vi expuesta leyendo vuestras reseñas de las cada vez más numerosas novelas buenas, buenísimas y mejores que todo lo que he leído hasta ahora, no me desvié de lo que me propuse leer estos meses calurosos en el Book Tag Verano. Aquí vienen las impresiones:


1.      Stoner de John Williams



Me gustaría saber quién lo redescubrió, quién desenterró  del cementerio de los libros olvidados a esta novela publicada primero en 1965 y que no reapareció hasta 2003, cuando la volvieron a publicar en el New York Review Books Classics. Ahora mismo, como me dicen desde Alemania, está entre el Top 10 de los libros más vendidos según Der Spiegel.  Y uno de los favoritos de los bloggers en muchos países. ¿Es merecido su éxito? 

La novela de Williams cuenta la vida de un profesor de literatura inglesa en una pequeña universidad en Missouri. Una vida poco espectacular, pobre en acontecimientos significativos o giros inesperados a los que nos tiene acostumbrada la literatura. Su magia consiste en cómo el autor hilvana la historia – sin piedad, en seco, impasiblemente, pero con maestría  psicológica. No obstante, en esta inevitabilidad de una vida sosa e incolora logra abarcar algo que nos conmueve y parece siempre actual. Stoner habla de la búsqueda del sentido y la felicidad, de la aceptación de lo que nos depara el destino. Pero también del precio que pagamos por venir de dónde venimos, por sucumbir a las convenciones, por no luchar por uno mismo.  Don´t go with the flow. Lee Stoner si todavía no lo has hecho.


2.     Una madre de Alejandro Palomas






Al contrario que en  la novela de Williams, la vida de la familia retratada por Palomas abunda en acontecimientos. Corren otros tiempos, estamos en Barcelona una Nochevieja. La familia se va a reunir por primera vez desde hace unos años y cenar todos juntos en la casa de la madre. Problemas de familia, odios y amores, secretos, la intrínseca dinámica de este tipo de encuentros constituyen un tema apasionante que, a pesar de  haber  sido tratado varias veces, sigue dando de sí. No se puede negar que Palomas sepa escribir. Pero tampoco se puede negar el cierto tufillo a lo Almodóvar flotando encima de las páginas de su novela. Me imagino que existen madres como la titular y me alegro de que la mía no pertenezca  a este club selecto.  Tengo la malísima costumbre de intentar de simpatizar con los protagonistas, comprender el porqué de sus actuaciones. En este caso fue duro. No aguanto idiotas. Seguramente para muchos lectores ésta es una novela sobre la importancia de la familia, el amor y apoyo que sólo se puede encontrar en su seno. Pero no se puede ayudar ni apoyar a quien no se ayuda a sí mismo, a quien siempre cae en las mismas trampas, quizás porque sabe que lo van a rescatar. Durante la lectura me acordé varias veces del hilarante sitcom de la BBC Absolutely fabulous, en el  cual el humor se basa en la inversión de roles- la madre se comporta como una adolescente y su hija, alumna de secundaria, se ve abocada a actuar como una adulta disciplinando a su progenitora.
No se puede encontrar paz evitando la vida, Leonard- esta frase pronunciada por Nicole Kidman en su genial papel de Virginia Woolf en Las horas se constituye como el lema de Una madre. No puedo no estar de acuerdo. Pero tampoco se encuentra paz pasándote la vida  sacándole  las castañas del fuego a tu madre. Creo que me daría de baja de una familia así.

3.      Legado en los huesos- Dolores Redondo

 



La segunda entrega de la Trilogía de Baztán ES mejor que la primera. Es más oscura, más arriesgada, contiene algunos giros inesperados que me dejaron casi sin aliento. Otra vez el fuerte principal de la novela es su ambientación en el misterioso valle de Baztán. En Legado en los huesos salimos fuera de Elizondo y conocemos algunos pueblos cercanos como Arizkun con su increíble historia de la segregación de los agotes. La autora nos introduce más a fondo en la mitología vasca, presenciamos lo que seguramente es otro encuentro de la inspectora Amaia Salazar con la Mari. Afortunadamente no aparece Basajaun en persona, porque con tanta lluvia (dicen en Pamplona que cuando les pega el Sol a los baztaneses, se desintegran), esto se convertiría en un nuevo Expediente X. 


Elizondo

A pesar de todo, se trata de una novela moderna que no elude los temas calientes de su época como la violencia machista o los problemas que tenemos especialmente las mujeres a la hora de intentar conciliar  la vida laboral con la familiar. Además, la autora reclama varias veces, a través de sus protagonistas, una mayor coordinación entre diferentes cuerpos de policía:

Los datos no se cruzaron, y esto seguirá así mientras no se cree un equipo especial de crimen que recoja y unifique toda la información, mientras nos tengamos que mover entre competencias de los distintos cuerpos de policía. Tú mismo has podido comprobar lo difícil que es indagar en este tipo de asesinatos. Los crímenes machistas apenas tienen repercusión, se cierran, se archivan rápidamente, más si el autor confiesa y se suicida.


 Disfruté mucho de la lectura, en parte porque terminé la novela de vacaciones en un valle de Baztán bañado por una copiosa lluvia. Paseé por las calles de Elizondo y Arizkun admirando sus espectaculares casonas protegiéndome de la lluvia bajo sus aleros con artesonado.  Toda una experiencia más que recomendable. 

Aquel silencio de Elizondo proclamaba una paz que no existía, una calma que hervía bajo su superficie, como si un río subterráneo de lava candente lo recorriese, a la par que el río Baztán, transmitiendo a los pobladores de aquel lugar una energía telúrica y emergente, llegada desde el mismo averno.

El valle del Baztán desde El Mirador del Baztán



sábado, 9 de agosto de 2014

We can't go on together with suspicious minds




Climas
Círculo de Lectores  1997

            La estantería M de la biblioteca es la primera con la que me topo entrando en la sección de la narrativa. M como Matute, M como Mastreta, M como… ¡Eureka! Maurois y sus “Climas”. La novela que produce en mí el efecto de la magdalena de Proust,  incluida en la lista de “volver a leer”, el libro del jarrón veneciano con una sola flor y algunas hojas.

            Phillippe Marcenat, educado en el seno de una familia conservadora de industriales de provincias, creó su propio ideal de mujer a partir de las lecturas juveniles. De adulto creyó encontrar la encarnación de sus sueños en Odile, una joven bella, elegante y caprichosa, criada en un ambiente liberal. Sin embargo, pronto tuvo que confesar:

(…)a los dos meses de nuestra boda descubrí a una Odile muy distinta de la que había conocido.

Así empezó el drama de celos y sospechas digno de Otelo. El matrimonio de Phillippe y Odile se convirtió en una pesadilla. ¿Era amor o esclavitud? Maurois analiza en profundidad los problemas de la pareja, reflexiona sobre las razones del cambio que se produjo en Phillippe después de casarse. ¿Era Odile quien provocaba sus celos o es que él no sería feliz con ninguna mujer?  El haber sido educados en entornos radicalmente opuestos  les creó numerosos problemas. Cuando a éstos se añadieron los celos, su relación se vio abocada al fracaso.

Por el malestar que me produce, noto que en la obstinación por controlarlo todo se encuentra el foco del mal. No soportaba no comprender todas las cosas.- es el diagnóstico que Phillippe encontró a su particular enfermedad.

Unos años más tarde se casó por segunda vez con Isabelle, una chica acomplejada, tímida, educada para ser invisible. Este matrimonio tampoco resultó feliz. Aquí el culpable fue Phillippe, quien con su segunda mujer  tuvo un comportamiento mucho más  reprochable que Odile había tenido con él.   

            Publicada en 1928, la novela está dividida en dos partes. En la primera Phillippe escribe una carta a Isabel para contarle la historia de su primer matrimonio, mientras que en  la segunda es Isabel quien, dirigiéndose a su marido, intenta explicarle las razones del  fracaso de su relación. Esta original construcción  nos permite conocer los puntos de vista de ambas partes.   Isabelle, una mujer profundamente herida por la infidelidad de su marido, achaca su actitud a la volubilidad:

En realidad, una mujer enamorada no es nadie porque sólo se esfuerza en ser la mujer con la que sueña el hombre que ama. Contigo fue más difícil porque no sabes lo que quieres. Buscas la felicidad y la ternura y también la aventura y la confusión.

            Ambientada en París del final de la belle époque y a principios de los años  veinte, “Climas” plasma también un retrato de la alta burguesía francesa de la época.  La hipocresía reina hasta tal punto que se chismorrea sobre los comensales sentados al otro lado de la mesa durante las cenas de etiqueta. Las mujeres de la sociedad se muestran ociosas en todos los aspectos de la vida. Como consecuencia, Renée Marcenat, la prima de Phillippe  quien decide no casarse sino opta por estudiar medicina y desarrollar una carrera científica,  está considerada la oveja negra de la familia. 

            Seguramente la novela de Maurois es hasta cierto punto costumbrista y refleja  la mentalidad de los tiempos en los que se publicó.  Leyendo la sinopsis podríamos decir que se trata de  una simple novela de amor. No obstante, el objetivo del autor parece ser más bien averiguar por qué no somos capaces de sentir una felicidad duradera. En su investigación analiza las debilidades del carácter humano, la inconstancia de nuestros juicios, los mecanismos de la interdependencia dentro de la pareja,  así como la eterna lucha entre el corazón y la mente. Y lo hace de forma magistral. La elegancia y belleza del lenguaje y estilo de “Climas” convierten su lectura en un verdadero festín literario. Una novela excepcional, un análisis profundo y sublime del amor y celos, de las emociones.  Una verdadera joya encontrada entre un montón de libros casi olvidados.

No basta un gran amor para retener eternamente al ser amado si no se sabe, al mismo tiempo, llenar toda la vida de éste con una riqueza incesantemente renovada.