“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

martes, 16 de septiembre de 2014

¡Todos al tren!




Trenes rigurosamente vigilados
El Aleph, 2006



¿Saben lo que son los checos?- dijo el consejero Zednícek- ¡Unas bestias sonrientes!

            No me gustan los estereotipos, pero tras leer a varios autores checos tengo que admitir que saben reírse de sí mismos como nadie en este mundo. Saben también hablar de las cosas importantes de una manera simple, sin patetismo. Su sentido de humor parece apacible, indulgente con el mundo y sus habitantes. Una muestra de ello son sin duda Las aventuras del soldado Švejk de Hašek. Las mismas características ostentan también Trenes rigurosamente vigilados de Bohumil Hrabal, un relato sobre las desventuras de un joven ayudante ferroviario durante la II Guerra Mundial.

            La acción de la novela se desarrolla a unos meses antes del final de la guerra, en el centro de una Europa magullada, no lejos de los campos de exterminio. No obstante,  lo que más le preocupa al protagonista de la novela, Milos Hrma, y sus compañeros de una pequeña estación, es el cotilleo, la crianza de palomas, el trasero de la duquesa Kinsky y su propia vida sexual. En la manera en la que Hrabal habla de los defectos humanos, sus fallos y vicios, sus vivencias diarias, hay mucha calidez, suavidad y bondad. Es difícil no sonreír con Milos cuando describe a los vagos de sus antepasados o cuando una comisión disciplinaria investiga con toda seriedad cómo y por qué el factor Hubicka estampilló las nalgas de la telegrafista Zdenicka. ¡Durante el servicio!

            Milos está viviendo su propio drama, para él mucho más importante que la guerra, y que el médico denomina eiaculatio praecox. El problema lo conduce  a un intento de suicidio que lleva a cabo en el burdel local (¡menudo escándalo!), aunque al final su iniciación erótica llega a buen puerto cuando conoce a Viktoria, mensajera de la Resistencia. Es el momento crucial en su vida. A partir de entonces el tímido aprendiz de factor puede ocuparse de otros asuntos.

            Hrabal parece estar preguntando sobre qué es más importante- un hombre corriente con sus defectos y dramas que lo absorben de forma desmesurada, pero que los demás creen  nimiedades, o los grandes mecanismos de la historia que arrastran y aplastan a todos en sus ruedas dentadas. Aparentemente, el uno no contradice al otro, ambos coexisten, se entrelazan como en el final de la novela. Pero Hrabal  se pone del lado del hombre. Como individuales somos más importantes que la historia. Nosotros la escribimos.

            La vida en la estación fluye lenta y soñolienta. Pero no es posible olvidar la guerra. Por allí pasan numerosos trenes con armamento para el frente oriental, por allí también vuelven a Alemania trenes llenos de muertos y heridos:

Y en aquel hospital que veía, lo más raro eran los ojos de la gente, los ojos de aquellos soldados heridos, como si aquel dolor allí en el frente, aquel dolor que ellos les habían causado a otros y que esos otros a su vez les habían causado a ellos, como si aquel dolor hubiera hecho de ellos una gente distinta: estos alemanes eran más simpáticos que los que iban en sentido contrario, todos miraban por la ventana el aburrido paisaje con tanta atención y con un gesto tan infantil como si pasaran por el mismísimo paraíso.

La guerra irrumpe en la novela también de forma alegórica en las escenas de maltrato de animales. La preocupación que Milos, el narrador de la novela, muestra por la suerte del ganado llevado a mataderos en terribles condiciones, seguramente se puede interpretar de varias maneras, pero creo que la primera asociación que viene a la mente de todos los lectores es la de los transportes a los campos de concentración y exterminio.

En Trenes rigurosamente vigilados no falta reflexión sobre el sinsentido de la guerra, dándole a la novela un carácter profundamente antibélico. Al final, que no quiero revelar, Milos dice:

Pero aquel trébol de cuatro hojas no le había traído buena suerte a aquel soldado ni a mí, también era un hombre como yo o como el factor Hubicka, tampoco tenía condecoraciones, ni rango, y sin embargo nos habíamos disparado  y nos habíamos matado el uno al otro, aunque seguro que si nos hubiésemos encontrado de civil es probable que nos hubiésemos caído bien y hubiésemos charlado.

No creo que se pueda hablar de la guerra, el heroísmo y el sacrificio de forma más directa y simple. Contando la historia desde la perspectiva de una pequeña estación de ferrocarril y sus empleados, Hrabal evita el innecesario patetismo al que nos ha acostumbrado la literatura. Su relato está lleno de humor, ironía, cordialidad y surrealismo como las historias que los pábitele, clientes de las cervecerías tan queridas por el escritor, cuentan tomando sus jarras de cerveza. ¡Ojalá no hubiera tenido que terminar!


26 comentarios:

  1. Lo añado a mi lista de pendientes que me gusta lo que cuentas.

    Besos!

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    1. Es un libro cortito que se lee en un plis-plas. Y muy divertido a ratos.
      Espero que lo disfrutes.
      besos!

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  2. No me acaba de convencer, lo dejo pasar. Un besote!

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    1. Otra vez será! el mundo sería aburrido si todos leyéramos los mismos libros!
      besos!

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  3. Lo que hablábamos el otro día... se ve ese humor también en Kundera pero qué vergüenza que no he leído nada de este autor aún. Nos conocemos hace poco pero sempre que entro en tu blog veo la cita que tienes de encabezamiento y me digo que lo tengo que leer, la reseña es un empujón más. Un beso, Agniezka

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    1. Hrabal seguramente merece ser leído. Tiene una visión única del mundo y la vida que a mí personalmente me encanta- alaba los placeres pequeños de la vida, eleva al hombre por encima de todo, sobre todo las ideologías. Espero que te guste.
      Saludos

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  4. Creo que no he leído nunca a ningún autor checo. Mi ignorancia literaria es más ilimitada cuanto más leo. Así que desconozco ese sentido del humor y ésa simpleza tan agradable, pero me has dejado con ganas de adentrarme en ellos.
    Besos.

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    1. Hay varios traducidos al castellano- Hrabal, Kundera, Kohout, Havel, Urban. Mucho por leer, jaja. Y si yo contara los escritores que conocí gracias a los blogs... Los checos ofrecen otro punto de vista, más relajado, cercano. A lo mejor no te va a gustar, pero creo que vale la pena darles una oportunidad.
      Saludos

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  5. Tengo que leer más de este autor... porque este libro en concreto no me gustó :( No sé si fue él o si fui yo, por eso quiero leer más. Parece que es un libro atípico dentro de su obra, no sé... Hay una versión cinematográfica, pero no la he visto.

    Gracias por la reseña!

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    1. Hay una película de Jiri Menzel de 1966 que ganó el Oscar por la mejor película de habla no inglesa. Tampoco la he visto pero yo soy muy poco peliculera, jaja. Creo que Hrabal es un autor diferente, el amante de las cosas pequeñas, irónico, muy perspicaz al mismo tiempo. Dale otra oportunidad!
      besos

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  6. Hrabal, aparte de divertido, como en esta novela o en "Yo que he servido al rey de Inglaterra", es también capaz de escribir obras preciosas. Un buen ejemplo de ello es una novela suya muy sencilla, "La pequeña ciudad donde se detuvo el tiempo", y su especie de autobiografía, "Bodas en casa", es también una joya.
    Un saludo.

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    1. ¿"La pequeña ciudad" es la tercera parte de la trilogía de Nymburk? Si es así, es una de las obras más nostálgicas que he leído jamás. Por otro lado está "El evangelio esquizofrénico" (me parece que no se ha traducido al castellano), que, como dice una amiga mía gran fan de Hrabal, no se puede leer sobrio. Un escritor muy versátil, de una sensibilidad única. Hay que leerlo!

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  7. Un libro fantástico, sin dudas. De esos que son capaces de hacerte reír y pensar al mismo tiempo. Y el humor! Burlarse de la propia situación de país invadido, con invasores tan particulares, pues... doblemente divertido. Tragicómico, más bien. He leído mucho a Hrabal.
    Un beso grande, Agnieszka.

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    1. No sé si se burla de la situación. Creo que más bien está intentando decir que la vida sigue a pesar de todo, que hay que sobrevivir y que se lucha también de esta manera. Seguramente para muchas personas acostumbradas a ver el tema de la IIGM através del prisma de la lucha y el heroismo, este planteamiento puede resultar chocante. Es un autor muy especial, diferente. ¿Qué más has leído?

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    2. He leído 'Una soledad demasiado ruidosa' y 'Anuncio una casa donde ya no quiero vivir'; ambos recomendables -aunque sin la trascendencia de éste-. Tengo pendiente 'Bodas en casa'. Si te animas, avísame, Agnieszka (¿Anita o Inesita, en polaco?).
      Besos.

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  8. No conocía el libro pero no me importaría probar con él, la época en la que se ambienta me interesa bastante y parece un enfoque diferente
    Besos

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    1. Sí, es muy distinto a lo que encontramos normalmente sobre el tema de la IIGM. Te lo recomiendo!
      Besos

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  9. Hola!! se lee como un libro bastante interesante y además no tengo mucha (creo que nada) de experiencia con autores checos :)
    Gracias por la reseña!
    me quedo aqui en tu blog ;) espero puedas hacer una visita!

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    1. Bienvenida! Espero que te guste la novela!
      Saludos

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  10. Leí en mayo La pequeña ciudad donde se detuvo el tiempo y en aquel momento ya compré la obra que comentas ahora, así que está pendiente de lectura.

    En la reseña que hice señalaba algo que concuerda bien con lo que comentas:

    La obra no olvida el trasfondo histórico y político pero no le da protagonismo, éste lo tienen las personas que pululan por la obra y, especialmente, lo tiene la vida de unas personas zarandeadas, como el propio autor, por tantos acontecimientos que les van arrinconando “fuera del tiempo”, quizás en una cervecería de Praga rodeados de amigos como al propio autor le gustaba estar.

    Me parece un autor de un especial talento narrativo lírico a la vez que poseedor de una gran imaginación.

    Un abrazo!

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    1. Coincidimos totalmente, por lo que veo, en nuestra opinión acerca de la obra de Hrabal. Creo que todos sus lectores lo ven sentado en una cervecería contando y escuchando historias. "Trenes" es muy distinto a "La pequeña ciudad", no tiene la nostalgia que se encuentra en una residencia de ancianos, aunque sí la risa que esconde el llanto. Espero que lo disfrutes!
      saludos!

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  11. Las historias sobre temas duros siempre suelen ser más efectivas si se tratan con humor o de forma no tan directa. Apuntada queda tu recomendación.

    Besos.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo. Espero que te guste!
      besos

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  12. Madre mía, y yo sin estrenarme con este autor. No tengo perdón de Dios. Prometo subsanarlo, tiene toda una pintaza el libro
    Besos

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    1. Hay tanto por leer! Éste es un libro cortito, se lee en una tarde realmente. ¡Qué lo disfrutes!

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  13. Íbsmos muy buen al principio de tu reseña, la iba leyendo con una media sonrisa- me gustan las personas y personajes que saben reirse de sí mismos- pero en cuanto has mencionado lo del maltrato a animales se me ha congelado. Puedo parecerte una blandengue pero para mí es motivo para el descarte.
    Saludos,

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