“No book worth its salt is meant to put you to sleep, it's meant to make you jump out of your bed in your underwear and run and beat the author's brains out.” ― Bohumil Hrabal

lunes, 2 de junio de 2014

¿Quién es Weiser Dawidek?


¿Quién es Weiser Davidek?
Seix Barral 1991

            El verano de 1957 era muy caluroso. Piotr (Pedro), Paweł (Pablo) i Szymon (Simón), tres amigos de un barrio obrero de Gdańsk, tenían 12 años y muchas ganas de terminar por fin el curso escolar para poder pasar días enteros en la playa. Pero ese verano sus vidas iban a cambiar y nada nunca volvería a ser como antes… Durante la procesión del día de Corpus Cristi, detrás de la cortina de humo de incienso, Paweł vio a Dawid Weiser, compañero de colegio y nieto de un vecino, mirándolo detenidamente. Dawid siempre había sido diferente; sobre todo, como judío, no iba a las clases de religión en la parroquia. Era pelirrojo, escuálido y tenía unos enormes ojos oscuros que contrastaban con la palidez de su rostro. Unas horas más tarde los niños casi le dieron una paliza “por diferente”, pero lo salvó Elka, una chica del vecindario. Desde aquel momento Dawid y Elka eran inseparables, mientras los demás se iban quedando cada vez más fascinados por la personalidad de Dawid. 
"Nos dimos cuenta de que nosotros somos diferentes de él, no él de nosotros."

Junto con ellos presenciamos toda una serie de trucos y milagros que obra Weiser: prepara explosiones con proyectiles encontrados en un arsenal alemán nunca descubierto después de la guerra, hipnotiza a una pantera en el zoo, baila como un chamán e incluso levita. Sin embargo, Dawid era más misterioso cuando desaparecía. A veces no daba señales de vida durante días. Al final, después de una exhibición de explosiones, se desvaneció para siempre.  En la novela de Huelle todo el mundo -la dirección del colegio, la policía, sus amigos- busca a David. El libro, un peculiar registro de los intentos de explicar su ausencia, es, al mismo tiempo, una lección dolorosa sobre cómo domesticarla.
            No se trata únicamente de la desaparición de un niño en una Gdańsk que se levanta de las ruinas después de la guerra. El libro rebosa de alusiones bíblicas: tenemos a un carismático niño judío- Weiser en alemán significa “Sabio”- que baila al son de una flauta de pan y levita. Le siguen Simón, Pedro, Pablo y Elka en su vestido rojo. En la ciudad reina el ambiente catastrófico- en la Bahía de Gdańsk aparecen miles de peces muertos, se ha visto un cometa, del hospital psiquiátrico se escapa un paciente y deambula por el cementerio local pronunciando discursos apocalípticos. Durante la investigación que sigue la desaparición de Weiser, sus amigos tienen que escribir sus versiones de los acontecimientos. Los adultos intentan forzarlos a decir la verdad. No obstante, los niños son conscientes de que ni la dirección del colegio ni la policía estarían dispuestas a aceptarla. ¿Tiene solución el secreto?
 Paweł Huelle
“¿Quién es Weiser Dawidek?” es una novela sobre la muerte y la desaparición de lo absoluto, sobre nuestra hambre del sentido y conocimiento, y, al mismo tiempo, sobre el hambre del desconocimiento y secreto porque a lo mejor no hay nada del otro lado,  a lo mejor simplemente no hay otro lado… Explicar el secreto de Weiser nos ayudaría comprender cuál es la verdad. ¿Es posible?
El libro de Huelle tiene un marcado fondo histórico y sociológico. 12 años después del final de la guerra el paraíso de obreros se lo repartieron los puercos de Orwell, la iglesia católica no ofrece más que rituales vaciados de contenido, los habitantes de la ciudad-  polacos expulsados de Vilnus , Grodno o Lvov y que ocuparon las ruinas dejadas por los  alemanes expulsados  de Gdańsk - siguen sin encontrar su lugar en el mundo. Sólo alcohol permite olvidar las penas…
Obviamente, los niños están alejados de las preocupaciones de los adultos. Huelle parece cogernos de la mano como diciendo “¡Qué más da lo que piensan o hacen los mayores!” y nos lleva a la Arcadia de la infancia.  Agujeros en el pantalón, un tirachinas  en el bolsillo, limonada en botellas con chapas, jugar a la guerra o correr detrás del balón - los mejores recuerdos de infancia que se puede tener – forman también parte de la memorias de Piotr, Paweł y Szymon. La mirada al mundo con los ojos de un niño crea un punto de vista alternativo y permite juzgar las cuestiones que un adulto o no ve o conscientemente ignora. 25 años más tarde, los esfuerzos de Paweł por aclarar lo que pasó son por lo tanto sus intentos de volver a aquella época. Porque más que llegar al fondo de la cuestión, el objetivo de Paweł es asegurarse que había tomado parte en algo que no se puede explicar de una manera racional. Recordando construye el mito de un pasado bucólico y el haber participado en algo metafísico devuelve a su vida el sentido perdido en el gris día a día.
Además, “¿Quién es Weiser Dawidek?” es también un estudio de la memoria y el olvido. Cuando, ya adulto, Paweł habla sobre Weiser con sus amigos, resulta que éstos o no se acuerdan de algunas cosas o las recuerdan de otra manera. ¿Por qué su compañero misterioso despierta en ellos menos entusiasmo que en Paweł? ¿La edad los tornó indiferentes? ¿Les quitó la habilidad de leer las señales? o ¿Es que en realidad “los milagros” de Weiser eran tan sólo un producto de la imaginación inagotable de un niño? Mientras nos convertimos en adultos, nuestra realidad se va despojando gradualmente de los mitos. Cuando ya no queda ninguno, resulta que estamos solos, teniendo que enfrentarnos a esta soledad. Por eso el libro de Huelle es también un llamamiento a que no matemos al niño que llevamos dentro. El autor dijo en una entrevista que los niños hacen preguntas metafísicas que un adulto nunca haría porque o está avergonzado o piensa que conoce las respuestas. Por eso la fuerza de Paweł, el narrador de la novela, reside en la síntesis de infancia y madurez. Huelle cree que podemos salvar la sensibilidad infantil que hay en nosotros. Pero tenemos que comprender que ésta no es un vehículo que nos lleve de vuelta al pasado, a la mágica y despreocupada infancia. Todo lo contrario- nos condena a buscar respuestas a preguntas difíciles y a vivir a la sombra de un Dios ausente.
Releer esta novela ha sido para mí una experiencia única. Vi en ella todo lo que no pude ver leyéndola por primera vez hace años, cuando fue tan sólo un relato un poco raro y onírico de unas vacaciones en los tiempos de maricastaña. Ahora es más un tratado filosófico, una profunda reflexión sobre la vida y el mundo que nos rodea. Por fin comprendo los elogios de los críticos literarios - nunca pensé que iba a decirlo.

14 comentarios:

  1. Qué gozada pasarme por aquí. Una magnífica reseña y un libro que no conocía y que me ha llamado casi a gritos. Creo que no hará falta que lo lea dos veces para que saboree el manjar que parece esta lectura. Veo que la edición de Seix Barral es de 1991, voy a ver si hay ediciones posteriores porque si no es así va a ser difícil de encontrar. Miraré también en la biblioteca.

    Gracias y un saludo!

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    1. Muchas gracias. Seguramente tendrás que buscarlo en la biblioteca. ¡Mucha suerte!

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  2. Para que luego alguien pregunte qué sentido tiene una relectura, pues todo, absolutamente. Me ha gustado la propuesta, para mi, desconocida por completo. si los niños son los valientes que hacen preguntas metafísicas está claro que nos queda mucho por aprender de Pawell. Un título que promete, desde luego, según reflejas en la reseña.
    Un beso

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    1. La relectura, sobre todo después de años, es una experiencia interesante. Pienso hacerlo más a menudo. A lo mejor incluso algún reto por el estilo...

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  3. No conocía ni obra, ni autor. A veces pasa eso de no conectar con una obra y al cabo de los años todo lo contrario, cambiamos sin darnos cuenta, como dice el autor dejamos algo atrás.
    Un beso :)

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    1. Por eso es importante volver a algunos libros de vez en cuando.
      Un beso!

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  4. Hola, a mi no me pasó de releer un libro y cambiar ''drásticamente'' de opinión, pero sí un poco. Aunque no conocía el autor ni la obra.
    Un besote!

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    1. Me imagino que este cambio de opinión o precepción sobre el libro es algo que ocurre si vuelves a leerlo después de algún tiempo o alguna experiencia vital que cambia tu punto de vista de forma radical. Ya me contarás!
      Un beso!

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  5. Yo soy de la opinión de que los buenos libros hay que leerlos más de una vez porque siempre tienen algo nuevo que aportar. Siempre hay cosas o que se escapan porque no te fijaste en ellas u observaste desde otra óptica y ahora se ven diferentes. Aunque a veces también se corre el riesgo de que un libro que gustó mucho en su momento, se vuelva decepcionante y te preguntes que es lo que viste en él cuando lo cogiste por primera vez.

    Fantástica reseña!

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    1. Muchas gracias. Tienes toda la razón del mundo- volver a leer algo que te gustó mucho y pensar que vas a vivir las mismas emociones durante la segunda lectura puede ser engañoso. Hace ya mucho tiempo me encantó "El Arco de Triumfo" de E.M.Remarque y quiero releerlo pero me da miedo. A pesar de que se considere una obra maestra y todos sus lectores la alaben como tal. Para mí fue una novela inolvidable pero no a lo mejor se debía al momento de mi vida, el entorno en el que leí el libro etc. A ver si me atrevo.

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  6. Efectivemente Aga, magnífica reseña!!! Conforme la iba leyendo no sabía si era un libro para adultos contado a través de los niños, o de niños contado por adultos. Si va de religión de niñez, si es una novela negra, o si es algo parecido a la película de los Goonies que me encanto de pequeño y en estos días la he conseguido para el pequeño Martí (seguro que cuando la vea me parece una absoluta tontería), y eso es lo que me ha encantado de la reseña, no es obvía y me ha dejado unas ganas terribles de leer el libro. No se porque, el libro me recuerda levemente un excelente libro que se llama "Gaelí y l'home Deu" (seguro que está en castellano) de un magnífico autor catalán que se llama Pere Calders. Un libro que leí hace mucho y seguro que leerá pronto porque me paso como a tí con este, que me quede con ganas de volver a leerlo.

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  7. Tienes razón- esta novela ofrece muchas lecturas. Yo creo que es sobre todo una novela sobre cómo vemos la infancia desde la mayoría de edad, cómo la recordamos, o no. Voy a buscar el libro que mencionas, suena interesante. Mi relectura de "¿Quién es Weiser Dawidek?" se debe a que Huelle publicó hace unos meses una novela nueva que me echó de rodillas - y a otros lectores suyos, jeje. A ver si la reseño. Me acordé de mis sentimientos encontrados sobre su debut y volví a leerlo. Mi profe de literatura del instituto se reiría de mí...

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  8. Y yo dónde me he metido que no conocía este libro? (ni este blog)
    Tiene una pinta estupenda y me gusta eso de poder hacerle varias lecturas, libros que me hagan recapacitar.
    Voy a buscarlo
    Besos y gracias por el descubrimiento

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  9. De nada. Espero que puedas encontrarlo y que te guste.

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